27/05/2026
Hay calles que no solo se recorren.
Se habitan.
San Miguel de Allende tenía todo listo: el adoquín frío bajo sus pies, las estrellas colgando como testigos silenciosos, el terracota encendido a los lados. Y ellos, en el centro de todo eso, completamente ajenos al escenario porque solo se veían el uno al otro.
Ese es el momento que busco. No la pose perfecta. El instante en que se olvidan de mí.