11/05/2026
A veces, ser mamá es darle a otro ser lo que no se tiene para una. Ir arrancándose pedazos de piel para formar un ser distinto con ellos.
Brindar regulación emocional que una no sabe lograr para si, contención que una no recibe.
Ser mamá es darle a alguien lo que no se tiene para una misma. Poner el cuerpo entero para que otro ser prospere.
Lo que también se evidencia al ser mamá, (aun cuando se elija voluntariamente y con amor) es que esa entrega cuesta, duele, agota. Y ese esfuerzo, ese dolor, ese cansancio, se lleva distinto desde el lugar en que se ejerce.
Maternar es sentir orgullo y terror, en ocasiones el mismo día. Para mi, hoy, son inyecciones de insulina 4 veces al día, y la alarma del sensor que suena cada vez que la glicemia sube de 220 o baja de 100. Para otras, terapias y audífonos con cancelación de ruido para evitar la sobreestimulación sensorial.
Ser mamá es no ser por un rato, para que otro que viene de tus fragmentos pueda formarse completo (o al menos, eso intentamos).