11/07/2025
Las madres, los viernes y el vino
Estándar
adjetivo
Que sirve como tipo, modelo, norma, patrón o referencia.
Esta es una palabra que me molesta mucho, hay muchas palabras jodidas, que todos concordamos en que lo son, como ra***ta, xenófobo, estafador ente otro montón. Estándar, a simple vista es una palabra inofensiva, pero cuando me pongo a hablar con otras mamás que vienen al estudio (sí mientras hacemos fotos también hacemos terapia) esa palabra aparece muchísimo, el modelo estándar de cómo tendría que ser mi hijo a determinada edad. Sabemos que cada niño es único, que cada uno tiene sus tiempos, pero igualmente nos amarga la vida el estándar, el deber ser.
“Él tiene 6 meses y no se sienta solito todavía” “Tiene una año y no camina sola” No hace esto, no hace aquello, no hace lo otro. Tiene 8 meses y usa ropa de 12 meses, es muy grande, ¡¡¡no!!! ¿Por qué nos hacemos esto? Es una realidad que hay que estar atentos a su crecimiento porque existen problemas de desarrollo, pero no puede convertirse es una obsesión para nosotras. Y me incluyo porque también lo hago. Joaqui tenía 18 meses cuando le salió su primer diente. ¡Un año y medio! He visto bebés en el estudio con su primer diente a los 4 o 5 meses. La llevamos al dentista, le puse collar de ámbar, creo que hasta hicimos bailes en círculo con hojas de olivo y palma. No tenía ningún problema. Comía como lima nueva aun sin dientes. Pero no me convencía hasta que vi asomarse el punto blanco en la encía. Cada niño es único, es real, tiene sus tiempos, y sus características propias. Algunos dejan la teta a los 6 meses, otros a los dos años y otros no tomaron teta, y está bien. Respiremos, no nos apuremos, el día que empiezan a caminar, empiezan un poco a irse, aprovechemos y saquemos un par de grados de culpa. El estándar es una referencia, no una verdad absoluta. No hay niños normales o anormales, hay niños y punto.
Hoy, se presta para un vino.