20/07/2026
El árbol observaba en silencio.
Como hacen los árboles que han visto pasar las estaciones, las risas y los años. Permanecía allí, firme, abrazando con su sombra una historia que seguía creciendo
Y entonces entendí que el amor se parece mucho a eso.
No siempre hace ruido.
A veces simplemente permanece.
Echa raíces profundas, sostiene sin pedir nada y florece, una y otra vez, en quienes vienen después.
Quizás Julián no recuerde cada instante de este día. Tal vez el tiempo borre el color de la ropa, el sabor del aire o el lugar exacto donde estaban sentados.
Pero habrá algo que nunca se irá.
La certeza de haber crecido entre brazos que lo sostuvieron, miradas que lo eligieron y un amor que empezó mucho antes que él… y que seguirá creciendo mucho después.
Hay herencias que no caben en una caja.
Se llevan en la forma de abrazar, de cuidar, de mirar al otro.
Como los árboles, que enseñan sin hablar que las raíces más fuertes son las que nadie ve. 🤎