07/25/2026
Muy buenos días a todos.
Hoy no solo celebramos 34 años de matrimonio; hoy celebramos una historia escrita por la mano de Dios. Una historia de amor, de fidelidad, de compromiso y de servicio.
Queridos Nancy y Juan, gracias por permitirnos ser testigos de un matrimonio que ha permanecido firme a través del tiempo, demostrando que cuando Cristo es el centro del hogar, el amor no solo permanece… sino que crece, madura y da fruto.
Nancy, eres una mujer verdaderamente admirable. Durante casi cuarenta años has servido al Señor con un corazón incansable. Has sido una guerrera de la fe, una mujer sensible a la voz de Dios, hospitalaria, generosa y siempre atenta a las necesidades de quienes te rodean. Tu pasión por compartir el Evangelio y llevar almas a los pies de Cristo ha inspirado a muchas generaciones. Tu vida nos recuerda que el verdadero liderazgo nace del servicio y del amor.
Juan, gracias por caminar junto a ella, por ser su compañero, su apoyo y su fortaleza. Juntos han formado un equipo que refleja el propósito de Dios para el matrimonio: dos personas unidas por el amor, sirviendo con un mismo corazón y una misma visión.
Como líderes de “Mi Generación Adora a Dios”, han sembrado esperanza, fe y amor en innumerables vidas. Quizá nunca lleguen a conocer el alcance de todas las semillas que han plantado, pero el cielo sí lo sabe. Cada palabra de ánimo, cada oración, cada abrazo, cada acto de hospitalidad y cada alma que ha conocido a Cristo gracias a su entrega tiene un valor eterno.
Hoy queremos honrarlos, no solamente por los años que han compartido como esposos, sino por el legado que están dejando. Un legado que enseña que amar es servir, que liderar es dar el ejemplo y que vivir para Cristo es la mayor aventura que una persona puede experimentar.
Mi oración es que el Señor siga fortaleciendo su matrimonio, renovando sus fuerzas cada día y concediéndoles muchos años más de salud, alegría y bendiciones. Que continúen siendo esa luz que guía a otros hacia Jesús y que nunca pierdan esa pasión que los ha caracterizado durante tantos años.
Y como dice la Escritura en Eclesiastés 4:12:
“Cordón de tres dobleces no se rompe fácilmente.”
Ese tercer cordón ha sido Cristo, y Él ha sostenido su matrimonio durante estos 34 años. Estamos seguros de que continuará haciéndolo en los años que vienen.
¡Feliz aniversario, Nancy y Juan!
Gracias por enseñarnos con su vida que el amor verdadero existe, que la fidelidad vale la pena y que una familia edificada sobre Cristo puede convertirse en una bendición para el mundo.
Que Dios los bendiga abundantemente, los siga usando con poder y les conceda muchos años más de amor, de servicio y de victorias.
¡Felicidades por estos maravillosos 34 años de matrimonio! ❤️🙏 . Att. KGOG