05/31/2025
Este artículo es mucho más extenso. Yo voy a tomarme la libertad de agregar y eliminar cosas, no porque son innecesarias, sino porque es más '"leible" al hacerse más corto.
Disculpas para su autor y gracias por lo planteado.
Dice así:
¿Quién dijo que todo está perdido?
" EL CORAZÓN está perdido!!!”?Las ilusiones y esperanzas están perdidas ...?Algunos conservamos una pequeña luz de esperanza y de mejores momentos y decimos con una máscara puesta : ! LA VIDA ES BELLA!!
"Esa es quizás la única certeza que queda. Que aún hay quienes creen, resisten, denuncian, aunque estén agotados. Hay todavía gente linda que lucha por el futuro de este país. Pero otros .......
Y hay futuro para nuestros niños,nuestros ancianos,nuestros jóvenes,nosotros,los de esta generación que llevamos años soñando con un futuro mejor?
"Porque 6,8, 10,22, horas sin electricidad no es solo un número: ¡es el retrato de un país que se va quedando sin luz, sin rumbo y, lo más grave, sin futuro!Vivir días y días esperando que venga una p**a para que te llene 3 minutos contados de agua en tus recipientes o en tu cisterna y que tus vecinos,tus queridos vecinos, saquen todo lo oscuro,lo trivial,lo grosero,lo vulgar por lo esencial para la vida que es el agua.
¡Así de simple, así de duro...! La frase se repite como un ma****lo sobre la conciencia, describiendo una rutina que ya no sorprende, pero que debería estremecer. No es una exageración ni una queja pasajera: es una descripción descarnada de la vida diaria en un país donde la oscuridad, las carencias, la pobreza y el desamparo han dejado de ser símbolo de la noche para convertirse en el escenario constante de una nación a tientas.
Qué sentido tiene que sigamos jugando el juego de que algo funciona cuando en realidad todo está hecho mierda...NADA FUNCIONA, NADA...”.
"¿Cómo se mantiene en pie un sistema educativo sin electricidad, sin agua, sin combustible? ¿Cómo se sostiene la vida cotidiana cuando se hace imposible cocinar, almacenar alimentos o simplemente sobrevivir con dignidad? El colapso no solo es material; es espiritual. El país parece haber sido entregado a una especie de resignación programada, donde cada día se vive al borde del colapso sin que nadie se atreva a decirlo en voz alta desde los espacios oficiales.
Si esto no es una emergencia ¿qué otro nombre tiene?". Se pregunta el autor, con el tono desesperado de quien ya ha perdido la paciencia y la esperanza. La ausencia de energía eléctrica no es solo un fallo técnico; es un síntoma de algo más profundo: la falta de planificación real, de voluntad política, de espacios auténticos de participación ciudadana. La ausencia de valores, la ausencia de honestidad que dan al traste con la corrupción, la violencia y el egoísmo, la ausencia de todo lo que presumíamos con orgullo y dignidad. La ausencia de sentirnos orgullosamente cubanos.
Después de leer este escrito
¿Estará todo perdido o habrá esperanza para este gran pueblo que no merece esta destrucción?