Photos YVES

Photos YVES ~~~~~~~~~~~~
•"Fotografiando la historia"
~~~~~~~~~~~~
✨⋆⭒🌄˚.⋆⋆⭒˚.⋆🍃
⋆ ˚。 ⋆⋆🌑 ˚。 ⋆
🎞️‧₊˚✩ ₊˚🌅⊹♡📸

De niño te dijeron que los castillos eran lugares donde los sueños se hacían realidad.Que ahí vivían los finales felices...
03/13/2026

De niño te dijeron que los castillos eran lugares donde los sueños se hacían realidad.

Que ahí vivían los finales felices.
Que cuando cruzaras esas puertas, todo sería mágico… eterno… perfecto.

Y quizás por eso duele tanto mirar este castillo ahora.

Porque mientras las torres apuntan al cielo y las banderas siguen ondeando como si nada hubiera cambiado, uno se da cuenta de algo que nadie te dijo cuando eras pequeño: los sueños no siempre duran.

Tal vez aquí alguien pidió un deseo.
Tal vez alguien caminó por estas mismas piedras creyendo que ese momento sería para siempre.
Que esa risa, esa mano tomada, esa promesa frente al castillo… jamás se rompería.

Pero el tiempo no entiende de magia.

Las personas se van.
Las promesas se olvidan.
Y lo que un día parecía un cuento de hadas termina convertido en un recuerdo que duele cada vez que vuelve a la mente.

El castillo sigue ahí, hermoso, intacto, lleno de luces y de gente nueva que llega con ilusión.

Pero lo más triste es que, para alguien, este lugar ya no es un sueño…

es el recuerdo de un momento que fue tan feliz
que ahora duele demasiado recordar.

Dicen que las estatuas no sienten.Que el hombre de piedra con su tridente solo está ahí, inmóvil, mirando eternamente ha...
03/13/2026

Dicen que las estatuas no sienten.

Que el hombre de piedra con su tridente solo está ahí, inmóvil, mirando eternamente hacia el frente mientras el agua cae a sus pies. Que los peces tallados en mármol nunca se cansan, nunca lloran, nunca recuerdan.

Pero si uno se queda lo suficiente frente a él… en silencio… parece que guarda algo más que agua.

Parece que guarda despedidas.

Tal vez porque este lugar ha visto a demasiadas personas pasar: parejas tomándose de la mano, amigos riendo, promesas dichas en voz baja… y también los momentos en que alguien regresa solo, mirando el mismo sitio donde antes estaba alguien más.

El agua sigue cayendo como si fuera un reloj que no se detiene.
Gota tras gota.
Año tras año.

Y lo triste es que el hombre de piedra seguirá ahí cuando nosotros ya no estemos.
Seguirá viendo llegar a nuevas personas, nuevas historias, nuevos “para siempre” que quizá tampoco duren.

Mientras tanto, alguien que estuvo aquí contigo un día…
tal vez ya ni recuerda este lugar.

Pero tú sí.

Y eso es lo que más duele.

Porque hay recuerdos que no se rompen, no desaparecen…
solo se quedan quietos dentro de uno, como una estatua.

Mirando al frente.
Esperando algo que nunca va a volver.

Hay lugares que parecen guardar silencio por nosotros.El cielo gris cae pesado sobre la cúpula, como si el tiempo se hub...
03/13/2026

Hay lugares que parecen guardar silencio por nosotros.

El cielo gris cae pesado sobre la cúpula, como si el tiempo se hubiera detenido justo en ese instante. Las paredes blancas del edificio miran la calle con una calma antigua, como si hubieran visto pasar miles de historias que nadie volvió a contar. Debajo, la ciudad sigue moviéndose… los carros pasan, el semáforo cambia, la gente camina sin mirar arriba.

Pero a veces alguien levanta la vista.

Y por un segundo, ese lugar se siente extraño… familiar y lejano al mismo tiempo. Como un recuerdo que no sabes si realmente viviste o solo soñaste. Como pensar en alguien que alguna vez estuvo contigo y ahora solo existe en los espacios vacíos de la memoria.

Quizá por eso la imagen duele un poco.

Porque parece un momento que no volverá:
un día nublado, una calle cualquiera, un edificio quieto…
y la sensación de que algo importante pasó ahí,
aunque nadie recuerde exactamente qué fue.

Tal vez lo triste no es el lugar.

Tal vez es saber que la vida sigue avanzando por la calle, mientras algunos recuerdos se quedan para siempre mirando desde lo alto… esperando a alguien que ya no va a regresar.

A veces los lugares guardan más recuerdos de los que las personas pueden soportar.Ese caballito de mar mira al cielo com...
03/09/2026

A veces los lugares guardan más recuerdos de los que las personas pueden soportar.

Ese caballito de mar mira al cielo como si buscara una respuesta que el mar nunca le dio. Ha visto amaneceres, tormentas, despedidas… y también esos momentos en que dos personas prometen quedarse para siempre sin saber que el “siempre” a veces dura muy poco.

El viento pasa entre sus formas de piedra y parece llevarse voces antiguas: risas que ya no están, pasos que no volverán a caminar por ese mismo lugar. El mar sigue respirando con calma, como si nada hubiera pasado, como si no recordara que allí mismo alguien alguna vez dijo “no te vayas”.

Y tal vez eso es lo que más duele del tiempo:
que el mundo sigue exactamente igual…

mientras las personas que le daban sentido a ese lugar ya no están.

La estatua sigue mirando al cielo.
Quizás no porque espere algo.

Sino porque aprendió que cuando el corazón pesa demasiado…
lo único que queda es mirar hacia arriba y tratar de no romperse.

A veces el cielo se incendia así, sin avisar, como si quisiera recordarte todo lo que ya no está.Te quedas mirando esos ...
02/16/2026

A veces el cielo se incendia así, sin avisar, como si quisiera recordarte todo lo que ya no está.
Te quedas mirando esos colores que parecen arder, y por un momento sientes que el mundo se detiene… pero no por belleza, sino por memoria.
Las siluetas quietas —los cables, los postes, los árboles que ya conoces de memoria— se vuelven testigos silenciosos de algo que no dices en voz alta.
Porque mientras el sol se esconde, tú también escondes un poco de ti.
Hay atardeceres que no iluminan: duelen.
Porque te traen de vuelta a personas que ya no miran el mismo cielo, a momentos que no supiste guardar mejor, a palabras que se quedaron flotando como esas nubes oscuras que no terminan de irse.
Y ahí estás tú, parado frente a un paisaje cualquiera, sintiendo que algo dentro se rompe despacito.
No es tristeza pura… es ese tipo de nostalgia que llega cuando entiendes que el tiempo no regresa, que lo vivido no vuelve, que lo amado cambia de forma.
El cielo se apaga.
La ciudad sigue.
Y tú te quedas con ese silencio que solo los atardeceres saben dejar:
el que te obliga a recordar, aunque duela, que hubo días que ya no volverán.

El eco del oro viejoHay una luz que solo aparece cuando algo está a punto de terminar. Es esa claridad dorada y cruel qu...
01/22/2026

El eco del oro viejo
Hay una luz que solo aparece cuando algo está a punto de terminar. Es esa claridad dorada y cruel que ilumina las piedras de la iglesia del pueblo, justo antes de que el cielo se vuelva de color ceniza y el frío comience a bajar de los cerros.
Miro esta torre y no veo solo arquitectura; veo el lugar donde mi abuela se persignaba con la fe de quien no tiene nada más, y donde el sonido de las campanas marcaba el ritmo de una vida que hoy parece un sueño lejano. En ese amarillo vibrante están guardados los domingos de infancia, el olor a incienso mezclado con el polvo del camino, y las manos ásperas de mi padre sosteniendo las mías mientras cruzábamos el umbral.
Pero hoy, la luz es distinta. Es una luz de despedida.
El cielo oscuro que acecha por detrás me recuerda que el tiempo es un ladrón silencioso. Se llevó las voces que llenaban esta plaza. Se llevó el bullicio de las fiestas patronales, dejando solo unos cables vacíos que cuelgan como hilos de marioneta rotos. Ya nadie me espera en esa puerta. Los que construyeron estos muros con sus propias manos ahora descansan bajo la tierra que tanto amaron, y yo me quedo aquí, de pie frente a la sombra, siendo el único testigo de una gloria que se apaga.
Dicen que los lugares no mueren mientras alguien los recuerde, pero duele aceptar que, cuando yo me vaya, esta luz seguirá cayendo sobre las mismas piedras, solo que ya no habrá nadie que sepa que aquí, alguna vez, fuimos inmensamente felices.
El sol se oculta, y con él, se va otro pedazo de lo que alguna vez llamé hogar.

“Lo más triste de esta calle no es el vacío, es recordar que antes, en este mismo lugar, yo no caminaba solo.”
12/17/2025

“Lo más triste de esta calle no es el vacío, es recordar que antes, en este mismo lugar, yo no caminaba solo.”

“Alguna vez fuimos los dueños de estas luces y de este asfalto, cuando el futuro parecía una promesa brillante y no este...
12/17/2025

“Alguna vez fuimos los dueños de estas luces y de este asfalto, cuando el futuro parecía una promesa brillante y no este silencio pesado que hoy me devuelve el eco de una risa que ya no sé de quién es, en una ciudad que me reconoce pero que ya no me pertenece.”

11/26/2025

Mira las nubes, tan blancas, y recuerda la última vez que viajamos juntos. Este asiento está vacío, y la altura no me separa del suelo, sino de ti, y de todas las cosas que prometimos ver

En el matiz suave de esta flor, se esconde la dulzura de un momento que ya es recuerdo, teñido de nostalgia y azul
11/26/2025

En el matiz suave de esta flor, se esconde la dulzura de un momento que ya es recuerdo, teñido de nostalgia y azul

La Jaula del OcasoTras la celosía fría y oxidada,se quema el cielo en púrpura y carmín.Una belleza ardiente e inusitada,...
11/05/2025

La Jaula del Ocaso

Tras la celosía fría y oxidada,
se quema el cielo en púrpura y carmín.
Una belleza ardiente e inusitada,
que anuncia un fin, que presagia un motín.
El alambre teje su gris geometría,
un diamante oscuro sobre el ancho abismo.
Separa el sueño de la melancolía,
el fuego libre del triste en sí mismo.
La tierra es sombra, un cortejo de luto,
un perfil mudo que absorbe la luz.
Y el alma mira el instante absoluto,
colgada y presa, negada la cruz.
Qué ironía cruel, ver la libertad desbordada,
la gloria breve del sol que se esconde,
mientras la vista, por el hierro enrejada,
sabe el lugar donde nunca responde.
Es la promesa y es la condena,
ser testigo mudo de tanto color,
sabiendo que toda la vasta escena
es un lienzo ajeno, sin puerta ni amor.

Tu ausencia será mi muerte, y tus cartas mí vivir, si no quieres que me muera, no me dejes de escribir.
11/05/2025

Tu ausencia será mi muerte, y tus cartas mí vivir, si no quieres que me muera, no me dejes de escribir.

Address

Los Angeles, CA

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Photos YVES posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Share

Category