15/10/2026
Si pudiera acercarme a la Andrea que hizo su primera sesión en la playa en el 2019, la abrazaría con tanto amor… Le diría que confíe en ella, que se permita aprender y que no necesita tener todas las respuestas para comenzar. Que esa ilusión que siente con una cámara en las manos la va a llevar a lugares que todavía no imagina, y a conocer personas que le darán un significado mucho más profundo a lo que hace.
Hoy, en el 2026, mirar aquella primera foto me conmueve. Porque yo sé cuánto hay entre esa imagen y estas. Sé lo que ha significado construir este negocio, crecer junto a él y encontrar fuerzas para seguir aun en medio de las dudas. Quisiera agradecerle a esa versión de mí por haberse atrevido y por haber cuidado este sueño cuando apenas comenzaba.
Con los años he comprendido lo especial que es que alguien me elija para guardar una parte de su vida. Que me permita acercarme a su familia, presenciar su amor y estar ahí en momentos que no se repiten. Detrás de cada fotografía hay personas que me han abierto un espacio en su historia, y eso sigue emocionándome tanto como al principio. Mi sueño ha crecido gracias a la confianza de ustedes, y qué privilegio tan bonito que mi trabajo pueda devolverles un recuerdo al que puedan regresar.
A quienes estuvieron desde aquella primera sesión y a quienes se han ido sumando en el camino: gracias por darme la oportunidad de crecer, por creer en lo que hago y por dejarme ser parte de algo tan suyo. Cuando miro estas fotos, también los veo a ustedes. Cada oportunidad que me dieron tiene un lugar en esta historia.
Sí, los sueños se pueden hacer realidad. A veces toman tiempo, nos piden paciencia y nos enseñan a ser constantes, a persistir y a volver a creer en nosotros mismos. Hoy estoy viviendo cosas que un día deseé con todo el corazón, y quiero detenerme un momento para reconocerlo, abrazar todo el proceso y agradecer.
Comencé tomando fotos en una playa, sin saber cuántas historias llegarían a formar parte de la mía. Gracias por permitirme contar las suyas. ✨