19/12/2021
El Krampus, el demonio de la Navidad precristiana:
La Navidad, una festividad que hoy en día se nos presenta como una fiesta llena de amor y felicidad, donde las casas se decoran, tienes una comida especial y los más chiquitos de la familia reciben regalos. Todo bonito, ¿No? Bueno, esa imagen que tenemos de tal festividad cristiana se ha forjado a través de los siglos y en estos tiempos, gracias al potencial económico que esta genera, las empresas lo han usado a su favor, y vaya que les funciona.
Pero aunque un Papá Noel, San Nicolás o el Niño Jesús sean figuras bondadosas que llevan felicidad y regalos a los pequeños que se hayan portado bien, estas figuras discrepan de una manera muy grande con el Krampus, el demonio de la cultura europea que aterroriza a los mal portados.
Su nombre proviene de la vos alemana “Krampen” que viene a significar “Cuerno”, y bien merecido posee el nombre esta bestia mítica precristiana. El Krampus es un ser demoniaco con apariencia de cabra: cuernos, peludo y de una forma humanoide. Según la tradición nórdica se dice que es hijo de la diosa del inframundo, Hel (O Hela) Aunque también se le atribuyen características de los Sátiros griegos.
Mientras que San Nicolás lleva regalos a los niños que se portan bien, y solamente se resigna a llevar carbones a quienes hicieron desastres (o no llevar nada, eso dependerá del lugar en donde se celebre) Los castigos de su contraparte, el Krampus van más allá, pues este viene con ramas de abedul para hostigar a los niños malcriados y posteriormente arrastrarlos al in****no. Suena bastante extremo para una festividad con un carácter casi infantil.
Este ser precristiano hace gala de su aparición en los pueblos de la Europa central en la “Krampusnacht” O noche del Krampus, la cual se lleva a cabo en el “Nikolaustag” El día de San Nicolás. El 6 de diciembre, los niños germanos esperan recibir regalos en sus botas, pues, de ser el caso contrario, significa que no estás en la lista de Santa, sino en la de su contraparte, el Krampus, una experiencia no muy gratificante.
La razón para que tal monstruo exista se debe a que el humano siempre ha buscado una dualidad en sus culturas, tomemos por ejemplo, la de Yahvé contra Lucifer. La dualidad es algo que han llevado siempre muchas tradiciones antiguas y modernas, y si existe un ser lleno de bondad que premia a los que durante todo el año se esforzaron por ser buenas personas, ¿Por qué no puede existir una contraparte que castigue a quienes obran mal? Es cierto que la tradición cristiana y el creciente marketing que envuelve la fiesta decembrina han tratado de diezmar la imagen del Krampus, pero también es innegable que su presencia le da un ambiente más humano a la misma, pues deja en claro la idea del bien contra el mal que el hombre ha poseído a través de sus cientos de años por acá.
La página comenzará a subir posts de este estilo, espero sean bien aceptados.