19/03/2021
Luego de al menos 10 años de estudio, el antropólogo estadounidense Bruce Mannheim develó que el idioma quechua está enfocado en el prójimo, a diferencia, por ejemplo, del español, que tiene un tinte egocéntrico. En el marco de una entrevista publicada en sitio web OPINIÓN de Bolivia, Mannheim explicó que si, por ejemplo, se le pide a un quechua-hablante y a un español que describan dos objetos que están contiguos, sus visiones serán completamente diferentes. Es decir, si en una mesa se pone un celular y en la parte superior de éste, pero no sobre él, se sitúa un bolígrafo, la persona que habla español dirá que “el bolígrafo está sobre el celular”, sin embargo, el quechua-hablante explicará que en la cabecera del dispositivo hay un objeto. Ejemplos como este dio Mannheim en el marco del primer “Encuentro Internacional de Arqueología y Etnohistoria en los Andes y Tierras Bajas: Dilemas y miradas complementarias”, evento que fue realizado en agosto del 2015. Estos podrían ser otro de los ejemplos de lo afectivo que es la lengua Quechua: El frívolo “hola” como saludo en Español no existe en el Quechua, sino el “Allillanchu” (¿estás bien?) que si denota interés por el estado del otro, esto refleja la naturaleza afectiva del Quechua y así también del hombre andino. Lo mismo podemos decir de las despedidas: “Adiós o chau”, parecen no existir en Quechua sino un “tinkunanchiskama”, "tupananchiskama" (hasta que nos volvamos a ver), que denota el deseo de volver a encontrarse en un futuro con la otra persona. Hay que agregar a eso que el quechua es una lengua basada en la milenaria filosofía andina del Ayni (ayuda mutua, cooperación). Por eso, para entender esa filosofía y entender a la cultura andina hay que aprender quechua, que es sin duda una lengua única y muy dulce.
1- Es una lengua que valora mucho a la naturaleza, ya que es considerado y valorativo con los seres vivos y con los seres no vivos (la tierra, el cielo, el agua, el sol, etc.)
2- Está enfocado en el prójimo; a diferencia de otras lenguas occidentales que tiene un egocentrismo definido, lo evidenciamos en sus pronombres y en sus composiciones.
3- Es más íntima; por ejemplo en sus sus saludos; el hola (español), frente al saludo en quechua “Allillanchu” (¿estás bien?), también en las despedidas “Adiós o chau” frente a la despedida en quechua “tupananchiskama”.
4- Es una lengua próxima, porque trata a los interlocutores como conocidos o hermanos.
5- Es una lengua continua, porque no existen las despedidas como finalización, sino como una pausa, un hasta después.
6- Es una lengua donde no existe el gracias (el Dios te lo pague), existe la reciprocidad (si yo te de doy un plato con papa yo te devuelvo el plato con queso).
7- Es una lengua más inclusiva en cuanto al género, ya que no tiene artículos.
8- Es una lengua muy dulce y cariñosa; ya que agregan complementos y diminutivos afectuosos, por ejemplo el sufijo “-cha” urpicha: palomita
9- Es una lengua bastante respetuosa y cortés; ya que la mayoría de sus expresiones son de buen trato.
10- Es una lengua colectiva; ya que sus pronombres y manifestaciones suelen ser aglutinantes.
Foto: Ninoska Montufar Becerra