07/04/2026
La Semana Santa ha llegado a su fin, dejando en el corazón de Ayacucho una vez más esa mezcla única de solemnidad, tradición y profunda devoción. Este ha sido mi segundo año como parte de la prensa, acompañando y cubriendo cada procesión, cada expresión de fe que recorre nuestras calles y une a miles de personas en un mismo sentir. Más que un trabajo, ha sido una experiencia que invita a detenerse, observar y reflexionar sobre lo que verdaderamente nos mueve.
Quiero agradecer sinceramente a todas las personas que, con su entrega, hacen posible que esta celebración mantenga viva su esencia: a quienes participan, a quienes organizan y a quienes, desde distintos espacios, permiten que estas manifestaciones lleguen a más corazones. Ser testigo de ello es un privilegio que valoro profundamente, y que me motiva a seguir contando estas historias con respeto y compromiso.
El próximo año estaré nuevamente presente si nuestra madre la virgen y nuestro señor me lo permite, con la misma convicción y gratitud, dispuesto a seguir acompañando esta tradición que nos define. Que el cierre de esta Semana Santa no sea un final, sino un inicio, una oportunidad para renovar nuestra fe, reencontrarnos con lo esencial y crecer como personas, con más esperanza, empatía y propósito.