17/01/2017
Bitácora de un comerciante.
"Todos los días me despierto a las 5:00 de la mañana, me pongo mi camisa, un short y mis zapatos. Me lavo la cara y me peino, nunca se es demasiado formal para trabajar.
Preparo mi mercancía y me persigno, trato de no pensar en la enorme travesía que me espera, kilómetros de caminata bajo el sol intenso que si bien me quema, nunca logra derretir mi sonrisa.
Le hecho un último vistazo a mis chiquillos, a mi esposa y a mi casa, vuelvo a apuntar en mi cabeza con tinta indeleble que lo hago para llevar un poquito de comida para ellos.
Por fin salgo y comienzo mi camino sin pensar en todo lo que hoy tendré que pasar para conseguir un poco de dinero para ellos, trabajando honrradamente."
Cada día millones de personas humildes libran una batalla para llevar un poco de comida a su familia. ¿Te quejas del gasolinazo por que te costará más llenarle el tanque a tu auto?
Para ellos significa apretarse aún más el cinturón, significa llevar menos comida a su hogar, significa tal vez hoy no poder comer.
-Ayuda siempre que puedas, no importa si les compras un chicle o una artesanía.
-No regatees, jamás lo harías en tiendas de prestigio.
-Apoya a los comerciantes locales.
Solo volcando la empatia más hacia los demás y menos hacia nosotros mismos lograremos crecer como nación.
De la serie. "Los buenos somos más".