27/08/2026
A menudo pienso en lo bendecida que soy de poder compartir aunque sea unos minutos con estos pequeños angelitos aquí en la Tierra. 🤍
Muchas veces me han preguntado qué pueden hacer para que sus fotografías salgan mejor, y a veces quisiera tener una respuesta más acertada. Porque sí, hay cosas que he aprendido con los años, cosas que he ido desarrollando con la experiencia y que con gusto puedo compartir.
Pero también creo que cada persona tiene que experimentar a través de su propia forma de mirar. Puedo ayudar a encausar, compartir lo que he aprendido y acompañar ese proceso, pero sencillamente no creo que exista una fórmula secreta para fotografiar.
Mucho de lo que ponemos en una fotografía viene de la experiencia que vamos tomando de la vida, de las historias que vivimos, de lo que nos permitimos sentir y también de lo que aprendemos a expresar. No tiene un formato en concreto. Tiene un sinfín de emociones involucradas.
A veces cargamos con cosas que las palabras no pueden construir, y encontramos distintas maneras de sacarlas, de hacerlas visibles, de transformarlas en algo. Para mí, la fotografía es una de esas maneras.
Y quizá por eso también disfruto tanto el resultado. Porque la fotografía me recuerda que todavía existe una forma de mirar el mundo sin tantas estructuras, sin tantas respuestas, simplemente estando.
Al final, la experiencia me la llevo yo: los minutos compartidos, las miradas, los gestos, la confianza que poco a poco se construye y esos pequeños detalles que quizá no estaban planeados, pero que terminan siendo el momento.
El resultado… quizá años después lo encuentren las personas. Una fotografía que te recuerde cómo eras, cómo mirabas el mundo y cómo te sentias en ese momento, intimidad que solo el alma de una persona recuerda y memorias en el inconsciente que hasta un niño puede llevar.
Poder compaginar todo esto con la maravillosa idea de saber que somos parte de una creación divina, de algo mucho más grande que nosotros, que nos acompaña, nos cuida y nos protege, hace que para mí todo esto tenga todavía más valor.
Qué bonito es poder guardar en fotografías un poquito de esta etapa que pasa tan rápido.
Gracias familias por confiarme estos momentos.
Por cierto, el pastel de este pequeño muñequito lo hizo su papá 🙌🏼.