15/06/2018
Hola, amigos. Hoy quiero terminar el día con una reflexión sobre algo cotidiano...
La codependencia.
Identificar una relación codependiente no siempre es fácil. En especial cuando la relación está siendo vista desde adentro.
El pensamiento de estas personas, es algo como asevera Walter Riso:
"No soy capaz de renunciar al placer, bienestar y seguridad que me brinda la persona que amo y no soporto su ausencia. No tengo tolerancia al dolor. No me importa qué tan dañina o poco recomendable sea la relación, no quiero sufrir su pérdida. Definitivamente, soy débil. No estoy preparado para el dolor"
Es muy cómodo engañarse, creyendo que tu pareja va a cambiar. Y muy fácil, caer en un ciclo de violencia (no sólo física, puede ser psicológica, económica, sexual, patrimonial, etcétera)
AMIGOS, sépanlo: a menos que tu pareja lleve un proceso psicoterapéutico, ella va a cambiar.
Y si tu pareja cambia, la relación va a sufrir una inestabilidad; puesto que esta codependencia va a comenzar a evidenciarse. Y también tú necesitarás llevar tu Proceso Psicoterapéutico.
Y una vez que se comience con este proceso del que hablo, la madurez emocional individual, crecerá. Y muy probablemente, la relación terminará. Por el bien de cada individuo de la pareja.
Amar sin apegos, es amar sin miedos. Tener una actitud realista ante el amor. El amor es un reflejo de lo que somos; si eres irresponsable, tu amor será así. Si eres inseguro, tu vínculo afectivo será ansioso... Pero si eres libre y mentalmente sano, tu vida afectiva será saludable, plena, sincera, trascendental.
Finalmente, el desapego emocional no insensibiliza el amor; por el contrario, lo exalta. La persona no apegada es capaz de controlar su temor al abandono "no cree que deba destruir la propia identidad en nombre del amor"
Así que, ¿qué esperan? No es por su pareja, ni por su relación; háganlo por ustedes mismos.
-F21B