21/07/2026
Ser originario de un pueblo no debería depender de la conveniencia del momento.
Resulta contradictorio que a quienes nacieron en Santiago Yosondúa, pero tuvieron que emigrar por estudios o trabajo, se les niegue participar en un torneo local bajo el argumento de que ya no viven en la comunidad, mientras que cuando hay que representar al pueblo en competencias externas, son los primeros a quienes buscan porque entonces sí son considerados de Yosondúa.
Las reglas deben ser claras, justas y, sobre todo, congruentes. Si el criterio es la residencia, debe aplicarse siempre. Si el criterio es ser originario del pueblo, entonces haber salido en busca de oportunidades no debería ser motivo de exclusión.
Las raíces no se pierden por estudiar o trabajar fuera. La identidad y el sentido de pertenencia no deberían cambiar según la conveniencia del momento.