25/05/2026
Les comparto esta reflexión de una colega fotógrafa de bebés:
Mis precios los define mi talento, no tu presupuesto.
Y además…
Años de experiencia en fotografía.
Noches y madrugadas frente a la computadora.
Trabajo sin días libres.
Fiestas familiares perdidas.
Días en los que todo sale mal, pero los clientes necesitan fotos perfectas.
Miles de pesos invertidos en equipo fotográfico, iluminación, estudio, programas, marketing y formación constante.
Mi confiabilidad y profesionalismo.
Mi capacidad para mantener una buena atmósfera durante la sesión, incluso cuando el bebé está llorando y los papás no saben que hacer con las manos.
La comprensión de que no habrá una segunda oportunidad.
Que estos momentos de su vida no volverán a repetirse.
Pase lo que pase detrás de cámaras en mi vida, llego a ustedes tranquila, presente y completamente enfocada en ustedes.
No solo “presiono un botón”
Creo algo que dentro de veinte años van a mostrarles a sus hijos con lágrimas en los ojos.
El fotógrafo es una de las personas en las que confías.
Y precisamente de él depende cómo vas a verte en cada fotografía que quedará para siempre.
Eso es importante.
Así que mis precios no se adaptan al presupuesto de cada persona.
Reflejan el nivel de servicio, experiencia y responsabilidad que asumo en uno de los días más importantes de su vida.
Larysa Sherbakova.
Fotógrafa de bebés
Sherbakova Studio.
Imagen: Mural Maya de Guatemala, año 100 A.C. (pre clásico), representación del nacimiento de un bebé y bebés recién nacidos.