07/08/2026
A Juan Rulfo (1917-1986) lo conocemos por El llano en llamas y Pedro Páramo, pero llevaba una cámara consigo desde adolescente. Publicó su primera fotografía en la revista América mucho antes de su primer libro.
Durante décadas siguió fotografiando en silencio. No exhibía ese trabajo ni hablaba de él, nunca se asumió como fotógrafo aunque llevaba años siéndolo. Fue hasta 1980, en un homenaje que le organizó el Instituto Nacional de Bellas Artes, cuando se supo que nunca había dejado de tomar fotos. Incluso sus amigos más cercanos se sorprendieron.
Para Rulfo, escribir y fotografiar eran dos oficios separados. En una entrevista con el periodista argentino Martín Caparrós fue claro: al fotografiar no pensaba en la literatura, eran géneros distintos para él. A veces salía al campo con la cámara, otras se encerraba a escribir de noche, pero nunca las dos cosas al mismo tiempo.
Este carrusel reúne parte de esa mirada, la de alguien que documentó el México rural durante años sin llamarse a sí mismo fotógrafo.
Fuente: Museo Archivo de la Fotografía