Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía.

Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía. Algunos textos y ocasionales fotografías de mi autoria, espero disfruten, siéntanse libres de comentar o compartir. Gracias por seguirme.

Cadena perpetuaVivir es un trabajo sucio. Nadie te enseña a hacerlo bien, y cuando por fin crees que lo logras, algo o a...
01/11/2025

Cadena perpetua

Vivir es un trabajo sucio. Nadie te enseña a hacerlo bien, y cuando por fin crees que lo logras, algo o alguien viene y te lo arranca de las manos. Haces cosas, te desgastas, te rompes, das más de lo que tienes… y nada vale. Todo se deshace en el aire como si nunca hubiera importado. Un día decides no hacerlo, solo uno, y todo lo demás que hiciste deja de contar. Te conviertes en el ingrato, en el insensible, en el que falló.

La gente olvida rápido, sobre todo cuando lo que diste ya no les sirve. Y tú sigues ahí, con las manos vacías, tratando de entender en qué momento todo lo que valía empezó a podrirse. Es irónico: el lugar donde querías quedarte ahora te asfixia. Las personas por las que respirabas te cortan el aire. Quieres desaparecer, hundirte en la cama, quedarte mirando el techo hasta que el techo se aburra de mirarte.

Y aun así finges.
Porque eso hacemos: fingir.
Finges que estás bien, que nada duele, que la sombra bajo tus pies no te sigue. Finges que la muerte no te ronda, que no piensas en rendirte, que no hay un cansancio que te muerde los huesos. Finges que aún tienes ganas, aunque por dentro solo quede el ruido de algo que se rompió hace tiempo.

Y mientras finges, el mundo sigue.
Ríe, trabaja, exige.
Y tú estás ahí, preguntándote en qué momento te condenaron a sentirte menos, a cargar con un peso invisible que nadie más nota.
No sabes cuándo empezó, ni quién lo decidió. Solo sabes que lo llevas contigo, pegado a la piel, como una marca que no se borra.

Hay días en los que respirar duele.
No por el aire, sino por lo que arrastra.
Te levantas y ya estás cansado.
Miras el espejo y no reconoces al que te mira.
Y aun así te pones de pie, porque no hay opción. Porque la vida no pregunta si estás listo para seguir. Solo empuja.

A veces pienso que esto es una cadena perpetua. Que la tristeza no se cura, solo se aprende a cargarla. Se sienta contigo, fuma tus últimos ci****os y te mira reír, sabiendo que tarde o temprano volverás a caer.

Quisiera sonreír sin miedo, correr sin que me detengan, escribir sin que me censuren, existir sin pedir perdón. Pero incluso eso parece mucho pedir. Vivir es tener que justificarse todo el tiempo, hasta por sentir.

No sé si debo quedarme o huir, romperlo todo o dejar que se caiga solo. No sé si debo callar o gritar hasta quedarme sin voz. Lo único que sé, con la certeza de quien ha tocado fondo y sigue respirando,
es que aunque duela, aunque queme, aunque no tenga sentido…

esa es la condena.
Seguir viviendo.

-Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía

Vibrante y serpentante en el paraje que veo.                 Estoy inmóvil.Giro mi cabeza, y se ve un fantasma a mi espa...
05/04/2025

Vibrante y serpentante en el paraje que veo.
Estoy inmóvil.
Giro mi cabeza, y se ve un fantasma a mi espalda.
No soy él.
Vuelvo la mirada y delante está quien seré.
Nunca seré.
Ahora siento vibrar mi ser, siento tambalear mi corazón acelerado, mi cabello se retuerce como ramas en un árbol débil.
Estoy aquí.
El frío de éste páramo cala hasta la médula, el polvo intruso de mis ojos, la brisa que llega como caricia y este aroma a mojado.
Soy pleno al fin.
Me muevo, voy al frente, no dejó de moverme, dejé de vibrar.
Vivo, vivo al fin.

-Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía
(Christian Cardoso Arreguín)

El in****no de la memoria y la esperanza del presenteEl clima se torna cada vez más cálido, un calor que se siente extra...
10/02/2025

El in****no de la memoria y la esperanza del presente
El clima se torna cada vez más cálido, un calor que se siente extraño, como si el mundo estuviera cambiando a un ritmo frenético. Un aroma melancólico flota en el aire, tiñendo cada instante de nostalgia. ¡Dichosos aquellos que, en su ignorancia, disfrutan sin reservas! No los envidio, pero reconozco su virtud: viven sin el peso de la memoria, sin la tortura del pensamiento. Su presente es un regalo que yo, atormentado por fantasmas, ap***s puedo saborear.

En mi mente, el caos reina. Escenarios futuros que jamás ocurrirán me asaltan, historias de un pasado que se repite como una pesadilla. ¡Cuánto daría por escapar de este bucle infernal! El presente, ese instante que debería ser un oasis de paz, se ve invadido por la angustia de lo que pudo ser y no fue, por el miedo a lo que podría ser y nunca será.

Amores que no me atrevo a vivir, peligros infundados que me acechan en la oscuridad... ¡Cuánta miseria acumulo en mi corazón! El pasado, como un verdugo implacable, me flagela con recuerdos dolorosos, recordándome mis errores y mis fracasos. Y así, el presente se convierte en un campo de batalla donde luchan el ayer y el mañana, donde la melancolía y la esperanza se entrelazan en un abrazo agridulce.

Pero no todo está perdido. En medio de esta tormenta de emociones, encuentro momentos de paz, instantes de lucidez en los que el pasado y el futuro se desvanecen, y solo queda el presente. En esos breves instantes, respiro hondo y me permito disfrutar, ingenuamente, de la belleza del mundo que me rodea.
Y es que, a pesar de todo, el pasado sigue siendo parte de mí, una fuente de sabiduría y experiencia. El futuro, aunque incierto, me impulsa a seguir adelante, a luchar por mis sueños y a no rendirme jamás. Y el presente, ese instante fugaz que se escurre entre los dedos, es el único que realmente me pertenece, el único que puedo vivir plenamente.

Así, con la melancolía a cuestas y la esperanza en el corazón, sigo caminando, consciente de que el pasado me acompaña, el futuro me aguarda y el presente es el regalo más valioso que tengo. Como decía Sabato, "el pasado no ha mu**to, está agazapado en el presente, acechándonos". Pero también es cierto que "el futuro no está escrito, lo construimos nosotros con nuestras acciones".
Y es en el presente donde se libra esa batalla, donde se decide nuestro destino.

- Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía (Christian Cardoso Arreguín 📷✒️)

OjaláNo como en la canción del trovador cubano, mi anhelo no es el talento, sino la nada. Un vacío absoluto donde anidar...
23/01/2025

Ojalá
No como en la canción del trovador cubano, mi anhelo no es el talento, sino la nada. Un vacío absoluto donde anidar mis p***s.

Ojalá, un rayo certero, cual flecha de Cupido, pero en dirección contraria, atravesara mi pecho. Que de él brotara un géiser de sangre, arrastrando conmigo todos mis sentimientos.

Ojalá, un rayo fugaz, borrara mis huellas del mundo. Que los caminos que he trillado se desvanecieran como el humo en el aire, y yo con ellos. Perderme en laberintos sin salida, en un eterno deambular.

Ojalá, un rayo despiadado, me arrancara el cráneo de cuajo. Que mi cerebro, ese nido de pensamientos tortuosos, se desintegrara en mil pedazos. Así, la nostalgia, esa fiera que me devora por dentro, quedaría sin sustento.

Ojalá, el sol, en su implacable ascenso, fundiera mis ojos, esos traidores que me delatan. Que mis pupilas se convirtieran en estrellas, en una constelación de dolor y melancolía.

Ojalá, el viento helado del alba, se apoderara de mi voz y la arrastrara hacia lo desconocido. Que mis palabras, como hojas secas, se perdieran en el infinito.

Ojalá, las nubes, absorbieran el color de mi piel, ese pálido lienzo donde se pintan mis tristezas. Que lo esparcieran sobre la tierra, revitalizando campos yermos y corazones rotos.

Ojalá, cada fragmento de mi ser, disperso en el universo, encontrara un nuevo hogar. Que en algún rincón del cosmos, mis restos se unieran a la materia oscura, a ese misterio que nos envuelve y nos asombra.

- Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía (Christian Cardoso Arreguín ✒️📷)

Me veo. Perdido en un paraje, sin brebaje que curé mis heridas. Sin cobijo que me guarde. Sin punto fijo al que pueda so...
17/12/2024

Me veo.
Perdido en un paraje, sin brebaje que curé mis heridas.
Sin cobijo que me guarde. Sin punto fijo al que pueda sostenerme.
Perdido, sin saber cual es el camino amarillo, confundido por aroma de las musas del pasado. Yace mi cuerpo, abandonado, desgarrado, con el corazón al aire.
El cielo me da consuelo, consuelo frío.
He perdido. Y mi lápida, no tiene nombre, solo está inscrito en piedra:

"Non avevo paura di morire, dobbiamo morire tutti, avevo paura di non aver vissuto, qui non c'è niente, solo una traccia di quello che avrei potuto essere.""
- Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía (Christian Cardoso Arreguín 📸 ✒️)

"Dudas que perduran.Lagrimas, que no ceden.Un péndulo, lágrimas, solo lágrimas. No, no hay más, no las veo, solamente......
17/12/2024

"Dudas que perduran.
Lagrimas, que no ceden.
Un péndulo, lágrimas, solo lágrimas.
No, no hay más, no las veo, solamente...
Un tunante juramento sin parlamento, bajo el tenue, frío y solitario firmamento. "
- Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía (Christian Cardoso Arreguín 📸 ✒️)

Tan brillante, tan hermosa, simplemente existiendo en lo más recóndito del espacio, a kilómetros de distancia de mí, te ...
25/11/2024

Tan brillante, tan hermosa, simplemente existiendo en lo más recóndito del espacio, a kilómetros de distancia de mí, te ves solitaria, veo destellos a tu alrededor, ¿por qué parece que estás tan sola?.
Clamo por algo de tu luz.
Ruego por poder ver un poco más de tiempo tu luz distante.
Admirarte en las crudas noches de frío.
Capturar un poco de tu esplendor en fotografías.
Me haces sentir tan pequeño, viéndote a la distancia, tan insignificante en comparación a tu compañía estelar, y a la vez, tan único, tan diminuto que me hace querer crecer tanto.
Tan brillante, tan colosal, tan única, tan distante y solitaria.

Se erigen hacía lo alto, tan alto que miles de centenas de personas levantan la mirada, clamando por más esperanza, clam...
19/09/2024

Se erigen hacía lo alto, tan alto que miles de centenas de personas levantan la mirada, clamando por más esperanza, clamando por milagros para ajenos o milagros personales.
Rígidas, que ni el vendaval más salvaje puede hacerles reír. A la altura adecuada para llamar a sus feligreses con el repicar de sus esquilas, el retumbar de su campana mayor. Que poder tan inmenso poseen, que llaman a masas, que mantienen la fe tan alto, tan alto como si mismas, tan rígidas que ni la duda mas audaz ha podido derribar tan impavidas y clementes plegarias diarias.
Ser testigas de ver quienes llegan y van, quienes nacen y son bautizados por las aguas de su interior, quienes nos dejan y se les coloca entre flores, entre sus hermanos, quienes forjan una vida con quien aman, quienes van creciendo y dejando de ser niños. Han sido testigos de nacimientos dolorosos, así como virtuosos desde 1744, has bendecido a tu pueblo bajo tu vista infinita a mas de 50 metros de altura.
Nos viste llegar, y nos verás marchar.
Virtuosos colosos, virtuosa y majestuosa estructura santa.
- Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía (Christian Cardoso Arreguín 📸 ✒️)

"Paseos nocturnos, viajes en lluvia, tardes nubladas y noches de tormenta.A pesar de ser oscuros, a pesar del traer cons...
07/08/2024

"Paseos nocturnos, viajes en lluvia, tardes nubladas y noches de tormenta.
A pesar de ser oscuros, a pesar del traer consigo la nostalgia y melancolía en su aire pesado y fresco, trae buenas memorias, trae calma, trae paz, trae recuerdos bueno, y tristezas que son reconfortantes"
-Detrás de lo prosaico de la vida, siempre

La melancolía se asoma por las ventanas, mientras el repicar de las campanas anuncia la llegada de la tarde. Un impulso ...
16/07/2024

La melancolía se asoma por las ventanas, mientras el repicar de las campanas anuncia la llegada de la tarde. Un impulso me lleva a subir las torres, buscando una perspectiva diferente del mundo. Desde lo alto, la ciudad se extiende como un manto multicolor, invitándome a respirar profundamente y dejarme llevar por las emociones que me invaden.
La felicidad se esconde en los pequeños detalles, en el folclor de las calles, en las fiestas patronales que llenan el aire de música y alegría. Es en esos momentos cuando me siento más vivo, más conectado con el mundo que me rodea.
Las palabras no pueden describir la sensación de paz que me invade al contemplar la ciudad desde lo alto. Es un sentimiento de libertad, de plenitud, de estar en armonía con el universo.
En este instante, la melancolía se desvanece, dando paso a una profunda felicidad. Me siento parte de algo más grande, de una tradición que se ha transmitido de generación en generación.
Las fiestas patronales son una explosión de color, sonido y sabor. La gente baila en las calles, disfrutando de la música y la comida. Es un momento para celebrar la vida, para olvidar las p***s y dejarse llevar por la alegría.
En medio de la multitud, me siento libre y feliz. Es como si el mundo entero estuviera a mis pies. Respiro hondo y dejo que la música me invada. En este instante, soy uno solo con la fiesta, con la gente, con la vida.
La felicidad es un estado de ánimo transitorio, pero es un estado de ánimo que vale la pena vivir. En estos momentos de alegría, me siento más vivo que nunca.
-Detrás de lo prosaico de la vida, siempre habrá poesía-
(Christian Cardoso Arreguín 📸 ✒️)

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