29/11/2025
“El cielo no avisó… pero el estruendo cambió todo.”
Lo que parecía una noche tranquila se volvió caos en segundos para los habitantes del Fraccionamiento Los Olmos, en los límites de Pesquería y Apodaca. Un estallido brutal, provocado por pirotecnia clandestina almacenada en una vivienda, desató el pánico poco después de las 20:43 horas.
Vecinos describen que el impacto se sintió como si el suelo hubiera vibrado.
"Yo creo que sí, tronó como una bomba", contó aún conmocionado Pedro Carranza. "Sentí como que el aire se contrajo o algo así."
Al principio muchos imaginaron una fuga de gas, pero pronto escucharon los truenos continuos de los cohetes ardiendo sin control.
"Siguió tronando bastante… eran demasiados cohetes, chifladores, truenos fuertes. Duró como media hora", añadió Pedro.
La explosión, registrada en la calle Olmo Siberiano, arrasó totalmente con dos viviendas y dejó 19 más con daños severos. Tras el estruendo inicial, las calles se llenaron de personas que salieron aturdidas para ver el humo y las llamas elevarse entre gritos, olor a pólvora y desorientación absoluta.
La evacuación fue inmediata. Muchos huyeron sin poder rescatar nada.
Eduardo Piña, vecino directo, recuerda el horror:
"Dejé a mis perros encerrados, no pude sacarlos… nos fuimos a la vuelta a cubrirnos del fuego."
Desde ahí vio a familias enteras correr, algunas cargando niños cubiertos de tierra y escombros.
"Supongo que les cayó de alguna construcción que quedó destruida."
Alejandra, que estaba sola en su casa, temblaba de miedo cuando su vecina le confirmó lo que tanto se rumoraba:
"El vecino vende pirotecnia… y explotó todo."
Jesús, otro residente afectado, afirmó que ya existían reportes previos y hasta multas por la venta clandestina.
"Ahí vendían cohetes, de todo. Ya los habían multado."
El saldo fue devastador: al menos tres personas sin vida y seis más lesionadas. La colonia quedó envuelta no sólo en humo, sino en tristeza e impotencia.
Norma Ríos lo resumió con dolor:
"Ya sabíamos que ahí vendían cohetes… cuando escuché el tronadero, supe que era esa casa."
Un solo descuido puede destruir familias enteras. La pirotecnia no es un juego.