28/07/2026
Quién pensaría que las sesiones comienzan mucho antes del día de la sesión.
Desde que conocí a María Fernanda descubrí que tenía muy claro cómo quería contar esta etapa de su vida. Mientras platicábamos sobre las cosas que la emocionan, le propuse que la sesión hablara de ella. Que cada fotografía tuviera un pedacito de su personalidad, de sus gustos y de todo aquello que hoy la hace ser quien es.
Y fue así como comenzamos a construir esta historia.
La mañana de la sesión nos recibió con una luz suave que, poco a poco, dio paso a un sol intenso y a mucho calor. Pero lejos de detenernos, recorrimos cada rincón, nos adaptamos a la luz y encontramos nuevas posibilidades en cada espacio.
Mientras nosotros buscábamos el siguiente encuadre, su mamá ya estaba preparando el siguiente escenario.
Decoró el columpio con flores, acomodó el picnic, llevó el caballete, los cuadros de Mafer... Estuvo pendiente de cada detalle con esa ilusión que solo una mamá puede transmitir.
Y fue ahí donde confirmé que las sesiones de XV años nunca hablan solo de un vestido o de una locación.
Hablan de una joven que está escribiendo un nuevo capítulo de su vida… y de una familia que la acompaña con amor en cada paso.
Estoy convencida de que, con los años, estas fotografías no solo le recordarán cómo lucía en sus XV años.
Le recordarán quién era. Qué la emocionaba. Qué la inspiraba. Y todo el cariño con el que su familia preparó este día. 🤍