28/04/2026
"Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse… nunca más."
La danza no solo se interpreta: se invoca.
Para Hiram Arroyo, es un arte mayor, la primera de todas las expresiones, el lenguaje primigenio del cuerpo y del espíritu.
Desde Palenque, entre luz dorada y sombras que respiran historia, Hiram transforma el movimiento en un acto casi ritual. Inspirado en "El Cuervo" de Edgar Allan Poe, su performance (cubierto de azul profundo y coronado de plumas) nos recuerda que el arte también nace de la oscuridad, de lo intangible, de aquello que no se puede nombrar, pero sí sentir.
Esta sesión cobra vida en los espacios de Hotel Villas Kin Ha, un escenario que dialoga con la fuerza visual de la pieza y potencia su carácter místico. Agradecemos especialmente a Oswaldo y Sol por abrirnos las puertas y permitir que este encuentro entre danza, imagen y arquitectura sucediera.
En el marco del 29 de abril, Día Internacional de la Danza, Hiram comparte la importancia de esta fecha para quienes hacen del cuerpo su instrumento y del movimiento su voz. Su paso por la UNAM, el Instituto Nacional de Bellas Artes y las Escuelas Superiores de Danza del país ha marcado una trayectoria que hoy se expresa con fuerza, identidad y una estética profundamente simbólica.
Este miércoles celebraremos a quienes convierten el silencio en ritmo, el espacio en poesía y el cuerpo en arte. Porque la danza, como el alma del cuervo, permanece… nunca deja de moverse.
Modelo: Hiram Arroyo
Asistente de producción: Jessica Ledezma
Idea creativa: Emilio Gómez Suárez e Hiram Arroyo
Locación: Villas Kin HA