07/04/2026
Dicen los viejos que todo lo que viene del cielo se agradece. Y es cierto… porque el agua, aunque llegue dura, siempre es promesa de vida.
Sobre la tierra negra cansada de tanto incendio cayo el blanco granizo como si quisiera tapar las heridas, ver caer el granizo sobre esta tierra cansada fue un espectáculo que muchos miramos con asombro, incluso con gratitud. Porque en el campo, todo lo que viene del cielo —la lluvia, el granizo, el agua— siempre se recibe como bendición.
Pero también sabemos que no para todos significa lo mismo. Para algunos, estas piedras blancas son belleza; para otros, son pérdidas, cultivos dañados y meses de trabajo en riesgo.
Así es este campo nuestro: sufrido, terco, hermoso. Negro por las cicatrices, blanco por lo que cae del cielo. Y aun así, de pie… esperando otra vez el milagro de volver a empezar.