29/04/2026
No sé cuántas reuniones, contratos, conversaciones, clases y momentos raros he vivido aquí.
Es uno de mis lugares favoritos, me siento muy cómodo.
Y no lo digo por romantizar los cafés “asterik”
Lo digo porque hay lugares a los que a veces no te permites entrar, no por dinero, sino porque en tu cabeza todavía sientes que “no eres de ahí”.
Te sientes incómodo, pides con pena, o peor aun, no entras por que no sabes cómo pedir, te sientes observado, como si estuvieras invadiendo un espacio que no te corresponde.
La mayoría de veces nada tiene que ver con el lugar, es más bien el permiso que no te has dado de ampliar tus marcos de referencia.
Y cuando empiezas a moverte con más seguridad, a mostrar tu trabajo, a negociar, a reunirte, a crear desde lugares donde antes te sentías extraño… poco a poco eso también se vuelve parte de tu realidad.
Tu entono también te educa e influye en tu comportamiento. ✨