03/03/2026
La Tierra se interpone, la luz del Sol se filtra por nuestra atmósfera y el azul se dispersa. Lo que llega a la Luna es rojo profundo, el mismo tono de todos nuestros amaneceres y atardeceres abrazándola al mismo tiempo.
Un eclipse lunar total no apaga la luz, la transforma.
La convierte en memoria del planeta que la cubre.
Esta noche no vimos una “luna de sangre”.
Vimos física, órbitas perfectas y la respiración del sistema solar sincronizada en el cielo.
Y sí… fue tan exacto como hermoso. 🌍🌕✨