24/09/2025
¿CRISIS EN SULTANES? CREO QUE SÍ
por Héctor Bencomo
En 2021, los Sultanes vivieron la primera gran crisis de esta nueva administración que llegó como socia de Pepe Maiz en 2017.
En ese 2021, quitaron al manager, a los coaches y al gerente deportivo (de fea manera) cuando apenas iba iniciando la temporada. Ese movimiento telúrico propició que fuera un año sin playoff.
En 2022 regresó Roberto Kelly al timón y llegaron a la final, misma que se perdió en casa cuando regresaron con ventaja de 3-2 ante los Leones de Yucatán. Recuerdo que ese año la rotación de Sultanes tenía sólo un pitcher confiable.
En 2023 avanzaron a segunda ronda como "mejor perdedor" y fueron eliminados. Recuerdo que se habló de tener un equipo más veloz y con mejor defensa para el año siguiente.
Llegó 2024 y el equipo fue primer lugar, se ganó una gran serie de zona Norte a los Tecos, pero luego vino la tragedia de la Serie del Rey, donde Diablos los borraron completamente del diamante y les ganaron en cuatro partidos.
Eso caló hondo en la afición regiomontana que pidió mejores refuerzos. Volvimos a escuchar que se necesitaba un equipo más atlético, más rápido.
En 2024 regresaron de Estados Unidos peloteros que eran muy esperados como Manny Bañuelos, Luis Cessa y Pony Quiroz. Llegaron extranjeros que no respondieron. El inamovible Zoilo Almonte no funcionó, tampoco Raimel Tapia, por mencionar sólo dos.
A pesar de eso, el equipo se mantuvo en la primera posición a lo largo de casi todo el torneo, contra viento y marea gracias a sus buenos relevistas. La rotación de abridores nunca se solidificó.
A media temporada mandaron al receptor Carlos Soto a otro equipo y al final les hizo falta porque ese catcher extranjero que tanto buscaron simplemente no llegó y el que llegó no hizo nada.
En la postemporada perdieron inesperadamente con unos sorprendentes Charros de Jalisco. Luego eliminaron a los Tecos en apenas cuatro encuentros, luciendo como esos Sultanes que todos sus fans quieren ver. Pero en la final de zona Norte volvieron a morder el polvo ante Jalisco, ahora en cinco partidos.
Desde hace dos años, Sultanes ha sido un equipo de dos caras: El que luce imbatible y el baja los brazos inexplicablemente. Sabemos que estos es beisbol, suele pasar.
La cereza en el pastel ha sido la salida del manager Roberto Kelly, anunciada apenas unos días después de la eliminación del equipo y resultando altamente inesperada porque tenía dos años más de contrato.
¿Fue Roberto Kelly el chivo expiatorio que sirve para lavarse las manos y fingir que no se han tomado malas decisiones?
Por cierto, deberán pagarle los dos años de contrato que tiene. Algo parecido sucedió con Vinicio Castilla en invierno, que lo contrataron por tres años y sólo duró año y medio. Esas decisiones han calda fuerte en el bolsillo del club. El que los firmó tiene tacha y ha causado fuertes pérdidas al equipo.
Si a todo esto le agregamos que las últimas dos temporadas del equipo de invierno fueron FATALES, culminando con la venta del equipo, podemos pensar que algo está pasando al interior de la organización.
¿Hay una crisis en Sultanes?
Cuando la nueva administración tomó el equipo en 2017, había una estructura formado por Pepe Maiz y Roberto Magdaleno. Una columna vertebral que dio para caminar por los siguientes dos años, cuando menos.
Pero cuando tuvieron que armar un equipo desde CERO, como los Sultanes de invierno, simplemente NO PUDIERON. Decidieron tirar la toalla y dedicarse sólo a un equipo, el grande, el que tiene una historia que muchas personas forjaron en el pasado... el que vende.
Charros de Jalisco les acaba de poner la muestra de que SI SE PUEDE organizar dos equipos y hacerlos ganadores. Los Charros son campeones de la LMP y están en la final de la LMB. Entonces. sí se puede.
La familia González Iñigo, con raíces sonorenses, pero avecindados en Guadalajara, es gente de beisbol. Son personas que crecieron amando el Rey de los Deportes.
De la actual administración de Sultanes no podemos decir lo mismo. Ellos son comerciantes. Han sabido armar muy buena fiesta alrededor del beisbol, pero se supone que vinieron a darnos beisbol, no espectáculo.
El principal error es tener como vicepresidente a un hombre que ama el futbol, que vive para el futbol, que quiere seguir hablando de futbol todos los días y que difícilmente aprenderá del Rey de los Deportes porque su función es generar dinero, no beisbol.
Siendo la institución más antigua de la LMB (1939 a la fecha) los Sultanes hacen de todo, menos un homenaje al beisbol.
Y si Charros les puso el ejemplo al tener dos equipos ganadores en ambas ligas, los Diablos han sido otro ejemplo de cómo llevar verdaderos aficionados, no sólo consumidores, al parque de pelota.
Alfredo Harp Helú construyó un gran estadio, un Salón de la Fama para todo el beisbol y un Museo de la Fama hermoso para los Diablos. El señor se ganó su inmortalidad y no sólo eso, se ganó su espacio en la historia entre los MEJORES directivos de todos los tiempos, los que cambian la manera de ver este bonito juego.
Los aficionados de Diablos no van a ver quién toca en la terraza, sino a sus peloteros, a un equipo ganador. Además, han invertido dinero a tan gran escala que en dos años han dominado la LMB sin rival enfrente que les haga sombra. Cuando se decidieron, simplemente lo hicieron.
La empresa que administra a los Sultanes es un gran medio de comunicación, pero el beisbol en Monterrey sigue sin ser prioridad. No han surgido nuevos espacios, al contrario, se están acabando porque los otros medios de comunicación se alejaron.
Como estación de radio han sido muy críticos de Tigres y Rayados. Los cuestionan hasta cuando son campeones. En cambio al beisbol, mientras menos se hable es mejor. No hay juicio para los que han llevado a los Sultanes a donde están, a ser considerados por muchos regiomontanos como la cantina más grande del área.
Creo que sí hay crisis en Sultanes y se tendrán que tomar decisiones muy importantes en los próximas días. ¿Quién las va a tomar si los que mandan no saben de beisbol?
Un tercer ejemplo: Toros de Tijuana contrató como presidente para 2024 a Omar Canizalez, un hombre que fue presidente de la LMP, que sabe de beisbol y de mercadotecnia. ¿No sería justo que Sultanes siga esos pasos? Se necesita gente que sepa, que se apasione, que tenga en sus venas el ADN del beisbol.
Mientras tanto, recordemos las palabras de un excelso cronista de futbol (para que no batallen en entender) que dijo una frase célebre cuando los Tigres se fueron a segunda división.
"Dios bendiga a los que le han hecho tanto daño a este equipo".
Y se los digo antes que Sultanes se convierta en un equipo comparsa en el beisbol mexicano. Conste.