14/08/2021
Así llegaron nuestros enemigos hasta la gran plaza del mercado. Los guerreros tenochcas y tlatelolcas la defendieron con valentía, pero ellos los hicieron huir con sus caballos y sus arcabuces y se instalaron a orillas de la plaza. Después de esa victoria, ya no quisieron atacarnos más, pues sabían que tendrían que matar a cada guerrero, a cada joven, a cada mujer, a cada viejo y a cada niño, sabían que los guerreros defenderían cada calle y cada canal hasta morir. Por ello prefirieron esperar a que nos muriéramos de hambre o a que nos rindiéramos por agotamiento.
El capitán Cortés se sentaba cada mañana en un templete en la orilla de la plaza, ahí donde todos los mexicas lo podían ver, y nos llamaba a gritos. Malintzin traducía sus palabras:
—¡Ríndanse, mexicas! Han sido valientes, han combatido como grandes guerreros. Pero ahora nada les queda. Su ciudad está destruida. Sus hijos y sus mujeres mueren de hambre. Ya sólo pueden pedir clemencia. ¿Qué esperan para rendirse? ¿Creen poder triunfar? ¿Creen poder vencer a los españoles, que son fuertes como dioses? ¿Creen poder contra los tlaxcaltecas y los chalcas y los acolhuas y todos los pueblos que están unidos en contra del pueblo mexica? Mejor ríndanse y entréguennos todo su oro. Nosotros les daremos de comer y de beber, los dejaremos descansar.
Pero nuestros guerreros no querían rendirse. Nunca mostraban su miedo. Para aparentar que no tenían hambre, se sentaban frente a Cortés a comer tranquilamente; para mostrar su valentía, atacaban a los enemigos cada mañana, aunque en verdad no les podían hacer daño. Y a los tlaxcaltecas y chalcas que destruían la ciudad, les gritaban:
—¡Destruyanlo todo, perros asesinos! ¡No descansen, no dejen piedra sobre piedra! A nosotros los mexicas no nos importa pues ustedes mismos tendrán que volver a construir las casas y erigir los templos. Si triunfamos, los haremos trabajar sin descanso hasta que nuestra ciudad vuelva a ser como antes. Si triunfan los extraños, serán entonces ellos los que los fuercen a construir sus casas. Porque aquí vivirán, aquí, en medio del lago harán su ciudad. De cualquier manera México seguirá siendo la cabeza de esta tierra, el centro del mundo, y todas las otras ciudades tendrán que obedecerla.
Los últimos días del sitio. Texto de Huesos de Lagartija
Fotografías tomadas 13 de agosto del 2021 en Tlatelolco, el último sitio de la Gran Tenochtitlan en caer. 500 años de resistencia.