14/05/2026
Alguna vez te viste como yo me veo ahora, con una mano sosteniendo la mía y con la otra haciendo malabares para ordenar nuestra vida.
Las noches de desvelo eran rutina pero jamás le ganaron a las mañanas donde te levantabas con una sonrisa para empezar nuestro día.
Y te partias en mil pedazos, pero siempre hubo dos brazos listos para sostenerme, para llenarme de abrazos y para decirme que todo estaría bien mientras estuviéramos juntas.
Y aunque realmente no recuerdo todo esto, lo sé. Porque es lo que hoy hago por mis hijos, y seguramente lo aprendí de ti.
Y sabes que es lo curioso de todo esto, que aunque hacías de todo, seguramente nadie lo reconocía. Porque eso es lo que se espera de las madres, eso se supone que una mamá debe hacer.
Y tú.. Tú te conformabas con ver mi sonrisa, mis ojos. Verme jugar, ahí siendo libre y estando orgullosa de que esa vida me la estabas dando tú.
Hoy tengo la oportunidad de agradecerte, de aplaudir todo ese amor con el que me rodeaste y me hiciste crecer.
Y aunque los días de ahora con tus hijos y los míos se vuelven caos, entre todo eso seguimos regresando una a la otra. Porque uno siempre vuelve a dónde fue feliz.
Gracias mamá, por tu entrega, por tu amor, tu guía y por ayudarme a crecer aunque tú estabas creciendo conmigo ❤️
Te amo siempre, Wendy! 🥹