21/09/2021
La última semana tuve oportunidad de integrarme en mi nueva faceta de artista plástica en este encuentro de muralistas por los 7 años de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa.
Aquí un poquito de lo que logré capturar con la cámara pero la experiencia fue demasiado en todos sentidos. Demasiado como activista, demasiado cómo antropologa y demasiado como morra, sigo procesandolo todo pero aaah no quepo de plenitud. Hay cosas simples que le recuerdan a una cuales cosas son las importantes.
Pasar casi una semana habitando un espacio cuyos pasillos y baños huelen a testosterona durmiendo en el piso, con el bochornoso clima de la sierra, comiendo la comida más deliciosa a horas puntuales o no alcanzas, conocer mujeres increíbles con sonrisas de luz, ver las dinámicas internas de una normal. Conocer de todo, graffiteros con el ego hasta el cielo, graffiteros que topan que vas empezando y por eso te invitan a sus próximos eventos, pintoras que celebran que te integres a su gremio, banda que te alcanza una, dos, tres chelas aunque no hayas puesto para el cartón porque el calor no deja avanzar la chamba, la Romi con apenas 10 años pero bien motivada jugando a Harry Potter y poniendo los detalles a los murales, la señora de la tienda que nos regaló una gelatina cuando ya nos íbamos, la mamá de uno de los 43 vendiendo camisetas para continuar la búsqueda, los normalistas que respondían todas nuestras preguntas y los pelones siempre en chinga...
Hay muchas cosas que quedan fuera de las fotos porque no encontré como reducirlas a formato 4:3 y por ética política pero agradezco infinitamente todo lo compartido, todo el cariño y el amor de la protesta gráfica por la dignidad de los otros
Gracias infinitas a Tagging the Universe por la organización y a la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" de Ayotzinapa Guerrero por recibirnos y ser ejemplo de lucha, organización y resistencia.
Los seguimos buscando... Debajo de las piedras y por todo el mundo si es necesario.