11/09/2024
No suelo llorar en las bodas, no les voy a mentir, en una que otra ocasión se me ha hecho el n**o en la garganta de tantas emociones que me toca ver cuando estoy fotografiando una boda. Pero esta fue una ocasión muy especial, algo que nunca habíamos presenciado y que fue una completa sorpresa para nosotros.
Esta vez no lo pude evitar, no solo se me hizo un n**o en la garganta, lagrimas rodaron y se me cortó la voz. Aunque no estaba sola porque en este momento tan especial todos los presentes estabamos conmovidos al punto de las lagrimas. Creo que la carita de Ariel (la niña) lo dice todo, así estabamos todos de emocionados.
Solo puedo dar las gracias por permitirnos ser parte de un momento tan emotivo y tan especial, por la confianza de ser nosotros quienes capturaran ese momento irrepetible.
Mil felicidades a esta pareja, a esta nueva familia, a Ariel, Karla y Daniel.