06/08/2026
LA FRANQUICIA FAMILIAR DE MORENA EN BAJA CALIFORNIA SUR: LA VECINDAD DEL PODER 🆘
| MI OPINIÓN
La política sudcaliforniana tiene su propia vecindad. Ahí abundan los pleitos, las diferencias irreconciliables, los reclamos, las caras largas, las miradas que fulminan y las sonrisas que duran apenas lo que tarda una fotografía.
Así parece operar la franquicia familiar de Morena en Baja California Sur.
Puertas adentro, las disputas por el poder son permanentes. Hay imposiciones, grupos enfrentados, candidaturas que se pelean hasta el último minuto y apellidos que, una y otra vez, aparecen como si tuvieran derecho exclusivo sobre las decisiones políticas.
Pero cuando llega el momento de posar frente a las cámaras, todo cambia. Se reparten abrazos, besos en la mejilla, elogios mutuos y discursos sobre la unidad. El espectáculo está completo y pareciera que nunca existieron las fracturas.
¿Que si pasa algo? Claro que pasa.
Pasa que la militancia observa. Pasa que la ciudadanía toma nota. Pasa que la confianza se erosiona cuando la política deja de ser un espacio de representación para convertirse en un asunto de grupos, cuotas y apellidos.
Las diferencias internas podrán maquillarse para la foto, pero difícilmente se ocultan cuando los ciudadanos perciben que las decisiones responden más a la preservación del poder que a la construcción de un mejor futuro para Baja California Sur.
Porque una cosa es proyectar unidad y otra muy distinta construirla.