24/01/2026
Hay días en los que el pueblo no solo despierta, sino que renace. Y hoy en San Pablo Huitzo no fue la excepción. El aire olía a pólvora, a flores frescas y a esa mezcla inconfundible de mezcal y fe que solo nuestra tierra sabe destilar.
Cuando sonó el primer estallido del cohete en el cielo, supimos que la espera había terminado. El convite floral en honor a nuestro Santo Patrón, San Pablo Apóstol, había comenzado.
¡Qué alegría se vivió en las calles! Era imposible no sentir la piel chinita al ver los colores vivos de las faldas girando al viento, las canastas llenas de flores bailando sobre las cabezas de nuestras mujeres, que con orgullo y sonrisa inagotable nos recordaban de dónde venimos. Las marmotas giraban desafiando la gravedad y los monos de calenda caminaban entre nosotros como gigantes guardianes de nuestra alegría.
No era solo ruido; era la música de la banda de viento que se metía en el pecho y hacía que el corazón marcara el mismo compás que la tambora.
Este convite 2026 nos demostró que, aunque el tiempo pase, la fe en San Pablo Apóstol mantiene a Huitzo más unido y vivo que nunca. Hoy, nuestras calles no solo se llenaron de flores, se llenaron de alma.
¡Que viva San Pablo Apóstol, que viva San Pablo Huitzo!