31/03/2026
ALONDRA&GERARDO
Hay instantes que no necesitan palabras, solo una mirada que lo confirme todo.
Acompañar a Gerardo y Alondra en su gran día fue mucho más que tomar fotografías; fue ser testigo de cómo dos personas se prometen el mundo entero en un suspiro.
Lo que más me cautivó de ellos no fue el protocolo, sino la forma en que sus manos se buscaban instintivamente entre cada abrazo y cada risa.
Mi meta en cada boda no es solo entregar imágenes estéticas, sino capturar la intimidad real: esa confianza ciega que se tienen y que hace que el resto del mundo desaparezca por un segundo. Porque al final, las mejores fotos son aquellas que te permiten volver a sentir el latido de ese momento.
Gracias, Gerardo y Alondra, por dejarme entrar en su universo y permitirme documentar el inicio de este nuevo capítulo.
Si pudieras detener el tiempo en un solo momento de tu día ideal, ¿qué estarías haciendo y con quién sería?, te leo en los comentarios...