07/07/2024
Don Cristiani (o) Molina Pavón, artista del siglo XIX y XX, imaginero y precursor de la máscara de Parachico.
Ya desde el siglo XIX la antigua Napiniaca hoy conocida como Chiapa de Corzo, era cuna de grandes imagineros, muchos de ellos olvidados en el tiempo por las instituciones culturales, pero no por el pueblo, ejemplo de ellos son los señores Erasmo Alvarez, Rosa Mundo, Angel Suárez, Miguel Vargas y Don Tano Molina de los cuales se tienen evidencias física (imágenes religiosas) de sus obras, pero es este último quien destaco por encima de todos los de mas.
Cristiani (o) Molina Pavón (Don Tano) nació el primer domingo del mes de julio, día en que se celebra la “Preciosa Sangre de Cristo” (Cristo Crucificado) del año de 1888, por ello su nombre. Originario de Chiapa de Corzo, Chiapas, vio por primera vez la luz en la casa de sus padres ubicada en la Avenida Ignacio Zaragoza #5 del barrio de San Jacinto y que con el tiempo se convertiría en su taller.
Hijo del señor Beltran Molina Cameras y la Señora Josefa Pavón, desde muy joven aprendió el arte de la imaginería con su maestro Cleofas Herrera (Chiapacorceño).
Don Tano como coloquialmente se le conoció en el pueblo fue un artista destacado de su época, su fama se extendió fuera de su ciudad natal, elaboró imágenes que en la actualidad se veneran en el vecino estado de Oaxaca, autor de las obras de San Roque en la capital del estado, la Purísima de Ixtapa, la virgen de la Caridad y San Miguel Arcángel de Soyalo, la virgen de la Caridad del 20 de noviembre, el Niño Florero de Chiapa de Corzo, Santo Tomas de Aquino, San Jacinto y muchos mas.
Se cree que fue precursor de las máscaras de parachico pues su obra es una de las más antiguas que se conocen, antes de ellas no hay registros de otras, no se sabe si existieron máscaras antes de las suyas pues no hay evidencia de ello o si esas piezas fueron desechadas por nuevos modelos o saqueadas por coleccionistas e “investigadores” de la época, lo que si se comentaba entre los parachicos más viejos del pueblo y muchos de ellos ya fallecidos es que en un tiempo hubieron máscaras guatemaltecas de las cuales tampoco se tiene evidencia física, pero si oral.
Como todo un artista firmaba sus obras con la rubrica “C Molina”, las máscaras de su autoría son muy apreciadas en Chiapa de Corzo, la gran mayoría han sido heredadas de padres a hijos y nietos, Don Tano Molina murió un 6 de marzo de 1969 a los 80 años de edad y su obra contribuyó a forjar la identidad del pueblo chiapacorceño.