20/01/2026
La historia de Verona podría contarse siguiendo el trazo de sus puentes sobre el río Adigio: algunos con casi dos mil años de antigüedad, todavía en uso, y con la curiosa sensación de que todos conducen a la Arena. Un lugar donde gladiadores romanos y grupos como Pearl Jam han compartido escenario (con algunos siglos de diferencia).
Las historias que nacen en sus calles, plazas, edificios y balcones oscilan entre la realidad y la fantasía. O, más bien, en una mezcla inevitable de ambas. Hay una tumba dedicada a una Julieta que nunca existió y, al mismo tiempo, huellas muy reales de Dante Alighieri, quien encontró refugio aquí durante su destierro de Florencia. Escenas de la Divina Comedia parecen esconderse en más de una puerta o rincón de la ciudad.
Estrategia para romanos, medievales y modernos —hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, Verona fue nuestra puerta de entrada al norte de Italia. Bien conectada con el mundo y sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de este año, es una excelente opción para una escapada de dos o tres días.