17/08/2024
Ayer quise colgar un post con algunas fotos del día que nació Lena, pero tanto Iñaki como yo llevamos días con el síndrome tan de padres de “es la primera vez que me siento en todo el día”, y las cuestiones de redes sociales pasaron a último plano.
Pero hoy no quería irme a dormir (justo ahora me acabo de derrumbar en el sofá) sin dejar constancia por aquí del día tan bonito que hemos vivido.
Celebrar el primer cumpleaños de Lena como lo hemos hecho era un capricho, un deseo que nace desde nuestra habilidad para liarnos siempre la manta a la cabeza y hacer cosas un poco locas.
Va en sintonía con lo de celebrar nuestra postboda en París, con lo de las múltiples bodas (eso no fue cosa nuestra pero...), con lo de irnos un mes a Japón con un bebé de tres meses...
Nos ilusionamos con una idea y vamos a por ella, agotando reservas de energía en el proceso. Pero luego quedan los recuerdos, las fotos, los vídeos, las anécdotas, las risas... Y sobre todo, compartir momentazos con la gente que queremos.
Queríamos celebrarla por todo lo alto. Queríamos celebrar que hemos superado este año increíble -desde muchos puntos de vista-. Que hemos aprendido lo indecible, que hemos estado más cansados que en toda nuestra vida. Y también, que hemos sido felices como nunca al ver a nuestra Dramasauria crecer y convertirse en una pequeña feliz, un pequeño terremoto repleto de energía, carcajadas y carácter que va en plena consonancia con lo que somos Iñaki y yo.
GRACIAS, de todo corazón, a los que habéis venido hoy a compartir el día -y nuestra felicidad- con nosotros. Era importante para estos dos cabeza locas y podemos decir que el día ha sido precioso.
Lo hemos disfrutado muchísimo. Y Lena, también. Ella no se acordará de esto, pero se lo ha pasado bomba.
Gracias de corazón.
Fotos de nuestra amiga en .