28/10/2020
Una de las leyendas que existen en la comunidad de Cerro de Oro, acerca de su creación, es que hace mucho tiempo hubo un hombre que venía desde tierras muy lejanas cargando una vasija de barro llena de oro con el propósito de entregarla en el occidente de Guatemala.
El hombre se dirigió a Sololá, en donde descansó a orillas del lago Atitlán, en este lugar la vasija de oro se desplomó por completo y la tierra empezó a crecer, esta vez de manera extraordinaria hasta formar el cerro que se observa en la actualidad. Por eso, adquirió el nombre de Cerro de Oro.