01/04/2026
LA RESEÑA DE MIXCO
Entre los años de 1917 y 1918, cuando los terremotos marcaron con dolor el corazón de la ciudad de Mixco, el templo parroquial quedó gravemente dañado. Ante aquella pérdida, el presbítero Joaquín Santa María y Vigil asumió con firmeza la misión de reconstruir no solo las paredes del templo, sino también la esperanza de una comunidad profundamente devota. Su liderazgo pastoral fue clave para resguardar las tradiciones religiosas que, aun en medio de la adversidad, se negaban a desaparecer.
Durante ese proceso de reconstrucción, surgió la figura del General Mauro de León, Ministro de Guerra y devoto ferviente de Jesús del Aposento. Movido por su fe y gratitud, confió al padre Santa María la sagrada imagen, que hasta entonces solo era venerada en Semana Santa. Gracias a este gesto, la imagen encontró resguardo permanente en el templo, fortaleciendo el vínculo entre la devoción popular y la autoridad espiritual.
Fue así como, en 1929, nació la primera procesión de Jesús del Aposento un Miércoles Santo, organizada bajo el nombre de la “Procesión de la Reseña”. En ella, el pueblo acompañó por primera vez la imagen en un recorrido solemne, donde se recogían palmas para engalanar el Monumento a Jesús Sacramentado. Desde entonces, esta procesión no solo rememora un pasaje de la fe, sino también el legado de la devoción de Mixco.