09/03/2026
𝗛𝗮𝘆 𝗶𝗻𝘀𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝘂𝗻 𝗽𝗮𝗶́𝘀 𝘃𝗶𝘃𝗲 𝗮𝗹 𝗺𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼.
El instante en el que 𝗔𝗱𝗿𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗥𝘂𝗮𝗻𝗼 rompió el último plato en los 𝗝𝘂𝗲𝗴𝗼𝘀 𝗢𝗹𝗶́𝗺𝗽𝗶𝗰𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗣𝗮𝗿𝗶́𝘀 2024 y toda Guatemala entendió que estaba presenciando historia.
Hace unos meses tenía varias alarmas programadas para no perderme ese momento histórico para nuestro país.
Recuerdo perfectamente ese instante.
Como muchos guatemaltecos, lo viví con emoción… incluso con lágrimas.
Hoy tuve la oportunidad de verla de cerca, compartir con jóvenes atletas y escuchar su historia.
Y entendí que más allá de la medalla, lo verdaderamente grande es la persona que hay detrás del logro.
Su humildad, su cercanía y la forma en que comparte su experiencia con nuevas generaciones demuestra que los grandes triunfos no solo se celebran…
también se convierten en inspiración.
Gracias a la 𝗔𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗣𝗲𝗻𝘁𝗮𝘁𝗹𝗼́𝗻 𝗠𝗼𝗱𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗚𝘂𝗮𝘁𝗲𝗺𝗮𝗹𝗮 y al 𝗠𝘂𝘀𝗲𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗗𝗲𝗽𝗼𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗚𝘂𝗮𝘁𝗲𝗺𝗮𝗹𝗮 por abrir estos espacios donde el deporte se convierte en historia, aprendizaje y motivación para quienes sueñan con representar algún día a Guatemala.
Momentos como este me recuerdan por qué el deporte tiene tanto poder: inspira, une y nos hace creer que todo es posible.
Estoy seguro de que, como a mí, ese momento en París 2024 también les erizó la piel a muchos guatemaltecos.
¿𝗗𝗼́𝗻𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮𝗻 𝘂𝘀𝘁𝗲𝗱𝗲𝘀 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗔𝗱𝗿𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗿𝗼𝗺𝗽𝗶𝗼́ 𝗲𝘀𝗲 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗽𝗹𝗮𝘁𝗼 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼́𝗿𝗶𝗰𝗼? 🇬🇹