10/08/2026
No sé por qué no había publicado ninguna foto de aquellos reportajes, los más “documentales”. Quizá no sabía cómo encajarlo en el feed, entre sesiones en el bosque, perretes… entre esas maternidades “de todos los días”, no sé. Puede que hoy, que B. cumple un año (y N. está a punto) y llevo todo el día recordándoles, sea buen momento.
Hace un año hice las fotografías de maternidad más especiales.
Una amiga me invitó a fotografiar el nacimiento de su bebé. Un parto en casa, al amanecer (esto no lo sabíamos hasta que llegó el día). Yo había hecho una formación de fotografía de parto 1-2 años antes y acepté con mis dudas de si sabría hacerlo bien: días de guardia, llegar a tiempo, condiciones de luz difíciles, mis miedos, hacerme invisible de verdad, guardar emociones en gestos… No sería fácil, aunque sentía que guardar aquel nacimiento era parte de mi “ser fotógrafa de familias”.
Al aceptar la invitación y estar en agosto en Zaragoza, otra mamá también me contactó para su parto, que fue 2 días después (aunque esto tampoco lo sabíamos, obviamente). Quedamos, me contó lo que esperaba y yo le conté lo que podía ofrecer (ilusión, formación, mucho respeto y cero experiencia en fotografiar partos). Finalmente, confió en mí y terminé fotografiando los dos nacimientos en menos de tres días.
Las imágenes no fueron perfectas (técnicamente hablando) pero sí reflejo de la historia vivida. Para mí, tienen un halo de maravilla y, cuando las miro, me siento agradecida por haber visto parir a aquellas dos mujeres y nacer a sus peques. Y sé el valor que tienen para ellas…
Porque el parto es uno de los “momentazos” de ser madre. Algo que marca, que se recuerda en el alma y el cuerpo y que, creo, a todas nos gustaría poder recordar así… Ojalá tener fotos de mis partos, poder fijar mejor sus luces y acoger sus sombras.
No sé si en algún otro momento repetiré un reportaje así. El año pasado se dieron circunstancias a favor que no sé si se volverán a dar.
Aún así, la experiencia me impulsó a fotografiar momentos reales, esas primeras horas juntos, los primeros encuentros, la forma de cogerle cuando aún estáis aprendiendo, las primeras tomas y pañales. Hay magia en todo eso, no? ❤️💫