12/06/2026
Hay veces que suena el móvil y aparece un mensaje de WhatsApp que no es uno cualquiera. De esos que te hacen parar un momento y pensar que sí… que todo esto merece la pena. Un mensaje que te pide recuperar unas fotos hechas hace tiempo en la laguna de Torrevieja.
Y entonces vuelves al disco duro, abres aquella carpeta y empiezas a recorrer imágenes que en su momento quedaron fuera. Fotos descartadas, quizá porque aquel día buscabas otra cosa. Pero el tiempo también cambia la mirada. Y de repente encuentras imágenes que ahora te hablan distinto.
Estas fotos hablan de fragilidad, de espacio, de silencio. De esa sensación de estar presente y a la vez lejos. Del contraste entre la fuerza del color y la calma del paisaje. De detenerse un instante en medio de todo.
Al final, hacer fotos también es eso: volver. Volver a lugares, volver a imágenes y descubrir que algunas todavía tenían algo que decir.
Y qué bonito cuando alguien, con un simple mensaje, te recuerda que las fotografías nunca terminan el día que las haces.