18/01/2026
Granada no fue una elección,
fué directamente un flechazo.
Hace diez años que me regalaste
lo que siempre había soñado
y desde la primera vez que te ví,
supe que sería para siempre.
Aquí la poesía no se lee, se escucha.
En Lorca que aún susurra en los rincones,
en Hemingway observando desde alguna terraza,
en el rumor eterno del agua de la Alhambra
que no corre: reza entre muros y canales.
El Albaicín no se camina, se siente…
Sus cuestas murmuran historias antiguas,
sus atardeceres te miran a los ojos, te embrujan
y te recuerdan que no es un simple lugar:
te ha elegido.
Y luego están los zocos,
ese embrujo que huele a especias, a misterio,
a promesas que no necesitan palabras,
porque hablan su propio odioma.
Granada es amor lento,
magia cotidiana,
hogar sin haberlo buscado.
Y yo…
yo me sigo enamorando de ella cada día en tus ojos,
cada vez que la recorro a tu lado, con tu sonrisa,
como si fuera la primera vez.
Nos vemos pronto 🤍