28/06/2020
Todavía no ha terminado la ceremonia, los invitados aún ocupan sus sitios y el arroz espera en las bolsitas...
Pero vosotros ya lucís con orgullo esos anillos, muestra del paso tan importante que acabáis de dar.
Permanecéis ajenos a los murmullos, las miradas e incluso las palabras de la persona que tenéis delante.
Ahora mismo el tiempo se ha detenido para sostener esa mirada cómplice, esa sonrisa nerviosa que tiembla al observar el nuevo brillo de vuestra mano.