30/04/2026
Deuda pendiente
Tras más de una década de catenaria tendida aunque con su puesta en marcha pospuesta indefinidamente a falta de pequeñas obras, al fin podemos ver trenes eléctricos por el norte de las Encartaciones, hasta el valle de Karrantza. Lo cierto es que los tres regionales hacia y desde Santander no son suficientes para estos recónditos valles que tan mal conectados han estado siempre, y aquí el ferrocarril, con una buena gestión, sería muy competitivo frente a la sinuosa y deteriorada carretera. Aumentar los servicios en este trazado era una deuda pendiente con las Encartaciones desde que la antigua Feve inició la electrificación hace ya casi dos décadas.
Por el momento se ha optado por una lanzadera Karrantza-Aranguren que permita conectar con los trenes Bilbao-Balmaseda, con posibilidad de que alguno llegue directamente hasta Bilbao. Veremos qué ocurrirá cuando los retrasos, desgraciadamente frecuentes, sucedan en cualquiera de las dos líneas y los enlaces se descoordinen por completo, o cuando se acumulen los trenes en la línea Santander-Bilbao teniendo únicamente la estación de Traslaviña para cruces entre Aranguren y Karrantza. Por el momento, le deseamos éxito a este nuevo proyecto que tendría que haber llegado mucho antes, y esperemos que se pueda ampliar y mejorar en el futuro.
Pruebas para la futura línea C-5 Aranguren-Karrantza de cercanías Bilbao, con las unidades 3619-20 y 3623-24 regresando de Karrantza a Balmaseda, llegando a la estación de Traslaviña. 28 de abril de 2025.