01/09/2026
La foto que o amas… u odias. 😂
Os prometo que este tipo de foto genera opiniones MUY diferentes en mis sesiones de marca personal.
Hay personas que llegan y me dicen:
“Quiero la típica foto con los brazos cruzados.”
Y otras:
“Por favor, con los brazos cruzados NO, que queda muy seria y muy típica.”
Y mi respuesta es la misma:
DEPENDE.
Depende de a qué te dedicas.
De tu personalidad.
De tu audiencia.
De la ropa que lleves.
Del escenario.
Del atrezzo.
De tu expresión.
Y, sobre todo, de para qué necesitas esa fotografía.
Porque quizá hoy pienses que no necesitas una foto así para Instagram.
Perfecto.
Pero dentro de tres meses te invitan a dar una ponencia internacional y te piden una fotografía profesional.
O participas en un podcast con audiencia diferente a la tuya.
En un congreso.
En una entrevista.
En una formación.
En un evento.
Y de repente necesitas esa foto más limpia, profesional y fácilmente utilizable que juraste que nunca ibas a necesitar. 😂
Por eso, cuando creo un banco de imágenes de marca personal, no pienso únicamente en:
“¿Qué foto va a quedar bonita en el feed?”
Pienso también en:
“¿Qué imágenes puede necesitar esta persona para su negocio durante los próximos meses?”
Y sí, normalmente intento que tengamos diferentes registros.
Fotos más cercanas.
Más espontáneas.
Trabajando.
Con herramientas.
Lifestyle.
Con movimiento.
Y también algún retrato más clásico y profesional.
Porque, además, que una fotografía sea “la típica foto con los brazos cruzados” no significa necesariamente que tenga que ser aburrida.
La ropa, la localización, la luz, la expresión, la composición y todo lo que hay alrededor también cuentan quién eres.
Así que no.
No hay fotos prohibidas en una sesión de marca personal.😂
Hay fotos que tienen sentido para ti y para tu estrategia…
y fotos que no.
Y para saber cuáles necesitamos, primero hay que dejar de pensar únicamente en hacer fotos bonitas y empezar a pensar en para qué las vamos a utilizar.
Porque una vez más:
fotografía de marca también es estrategia.