03/03/2020
Mi vinculación desde muy joven con la Semana Santa, me ha dado la oportunidad de contemplar de cerca la iconografía de las diferentes estaciones de penitencia, que representan la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Por mi profesión he fotografiado muchas de ellas, y me he podido recrear en los diferentes aspectos simbólicos y estéticos que muestran. He descubierto en muchas ocasiones lo diferentes que pueden llegar a ser algunas imágenes explorando ángulos y perspectivas, y por supuesto la luz, esa materia prima sin la cual nada llegaría hasta nuestra retina.
La Piedad, imagen que protagoniza el cartel oficial de la Semana Santa de Puertollano de este 2020, y del que tengo el honor de se autora, está formada por la figuras de la Virgen y Cristo en su regazo, después de ser desclavado de la Cruz. La Virgen cubierta con un manto ocultándose el cabello, está sentada a los pies de la Cruz donde acoge con un gran dolor, manifestado en la expresión de su rostro y el gesto de sus manos, el cuerpo sin vida de su hijo.
Cristo desclavado de la Cruz y puesto en brazos de su madre. Resumido aquí en esta imagen que compone el cartel, y que no representa la totalidad del conjunto escultórico de la Piedad, sino la síntesis de lo que representa; Cristo ya expirado, el rostro cadavérico después del sufrimiento, y la Madre que lo acoge con su mano en el hombro. Una imagen sencilla, sin adornos compositivos, llena de expresión y gestos.
Mi agradecimiento a la Cofradia de Ntra. Sra. de la Piedad, y muy especialmente a su presidente Rafael del Hoyo, por la confianza depositada en mi para la realización de este trabajo.
Permitidme que acabe esta breve exposición citando un texto de San Bernardino de Siena referido a la Piedad;
“La Virgen creyó que habían retornado a Belén, se imaginó que Jesús estaba adormecido y lo acunó en su regazo, y el sudario en que lo envolvió le recordó los pañales”