28/05/2026
Renault Maxi 5 Turbo: el último gran arma de Renault en el Grupo B
El Renault Maxi 5 Turbo representó la evolución definitiva del Tour de Corse de Renault para rallyes. Así fue bautizada oficialmente la versión más extrema y conocida del mítico “Maxi”, un vehículo desarrollado por Renault Sport en 1984 con el objetivo de convertirse en el arma definitiva de la marca francesa en el Campeonato del Mundo de Rallyes.
El nuevo propulsor del Maxi abandonaba los ya conocidos 1.397 cc del Tour de Corse para aumentar su cilindrada hasta los 1.527 cc. Este incremento se lograba gracias a la adopción de cilindros de mayor diámetro —77 mm frente a los 76 mm del modelo anterior— y a un nuevo cigüeñal que elevaba la carrera de 77 a 82 mm.
Esta configuración fue concebida para ofrecer el máximo par motor al menor régimen posible. El turbo también evolucionaba, pasando de un Garrett T3 a un T4, capaz de trabajar con una presión de sobrealimentación regulable entre 1,6 y 1,85 bares mediante un mando instalado en el habitáculo. Con esta configuración, el Maxi 5 Turbo alcanzaba los 350 CV a 6.500 rpm y entregaba un impresionante par de 43 mkg a solo 4.000 rpm.
Sin embargo, el potencial del motor iba todavía más allá. La presión del turbo podía elevarse hasta los 2,85 bares, cifra con la que el propulsor era capaz de superar los 450 CV. No obstante, semejante rendimiento comprometía seriamente la fiabilidad mecánica, por lo que Renault desaconsejaba utilizar habitualmente esa configuración extrema.
-Más ligero, más radical
El peso también se redujo respecto al Tour de Corse. En plena era Grupo B, la obsesión de los fabricantes era construir coches cada vez más ligeros y potentes. El Maxi rebajaba la báscula de los 930 kg del Tour de Corse hasta apenas 905 kg.
El monocasco estaba fabricado en acero, mientras que el techo y las puertas utilizaban aluminio. Las aletas, el portón trasero y los paragolpes recurrían al Kevlar y la fibra de carbono para minimizar el peso. La suspensión fue completamente revisada, incorporando nuevas rótulas de mayor capacidad, barras estabilizadoras accionadas mediante rótulas y muelles helicoidales con doble nivel de flexibilidad. Los amortiguadores eran Bilstein y los topes progresivos estaban desarrollados por Kleber.
En total se fabricaron únicamente 20 unidades: diez coches completos listos para competir y otras diez destinadas a repuestos y vehículos de sustitución.
-Un Grupo B tan rápido como difícil de conducir
El Renault 5 Maxi Turbo exigía una enorme atención al volante. Encontrar el límite era relativamente sencillo, pero mantenerse en él requería una gran habilidad. El coche mostraba un marcado carácter subvirador a la salida de las curvas lentas, mientras que en las zonas rápidas tendía al sobreviraje.
A pesar de enfrentarse a rivales equipados con tracción total, el Maxi logró escribir una de las páginas más memorables de la historia de Renault en los rallyes. Su única victoria en el Campeonato del Mundo llegó precisamente en la prueba de su debut: el Rally de Córcega de 1985.
El 17 de mayo de aquel año, Jean Ragnotti llevó el Maxi Turbo con decoración Philips y dorsal número 3 hasta la victoria tras una actuación memorable. El francés consiguió imponerse al Peugeot 205 T16 de Bruno Saby por poco más de doce segundos.
Además de sus éxitos mundialistas, el Maxi Turbo conquistó numerosos campeonatos regionales, subcampeonatos nacionales de asfalto e incluso competiciones sobre hielo y tierra en sus evoluciones 4x4.
--La historia de la unidad 194 FGL 75 --
La unidad protagonista de este reportaje corresponde al vehículo utilizado por el equipo oficial Renault DIAC Compiègne durante las temporadas 1985 y 1986. Se trata del chasis Serie 706, una de las escasas unidades oficiales fabricadas del Renault Maxi 5 Turbo, reconocida por su histórica matrícula: 194 FGL 75.
Este chasis debutó en el Campeonato Francés de Rallyes de 1985 con François Chatriot al volante durante el Critérium de Touraine, luciendo el dorsal número 3. Meses después, el coche sufrió graves daños a causa de un incendio durante el Rallye des Garrigues.
Tras aquel incidente, Renault DIAC reconstruyó completamente la unidad utilizando un kit mecánico y una carrocería originales de Maxi Turbo suministrados por Renault Sport. Durante 1986 el coche fue empleado tanto como vehículo principal como coche de reserva, participando entre otras pruebas en el Rally Vinho Madeira, donde Chatriot lució el dorsal número 2 en plena lucha por el Campeonato de Europa de Rallyes.
Sin embargo, la historia de la FGL volvió a complicarse tras un nuevo accidente sufrido en la víspera del Rallye du Var.
Posteriormente, Renault vendió el coche a Gérard Roussel, quien utilizó la mecánica y el sistema eléctrico originales de la FGL para construir un espectacular Renault 5 Turbo 4x4 sobre un chasis TDC. Con esta evolución competiría en el Campeonato Francés de Rallyes de Tierra y lograría la victoria en las 24 Horas de Chamonix de 1988 con Jean Ragnotti y el propio Roussel al volante.
Tras aquel éxito, Patrick Landon —responsable de Renault Sport— facilitó a Roussel una nueva carrocería original de Maxi Turbo con el objetivo de devolver la FGL a su configuración original. La reconstrucción incluyó todas las piezas mecánicas y eléctricas originales, además de la suspensión, el interior, el turbo y la documentación francesa original del vehículo.
El trabajo fue realizado por un reconocido especialista francés, convirtiendo esta unidad en una de las poquísimas supervivientes documentadas con su número de chasis original.
--De Francia a España--
Años después, el coche pasó a formar parte de la colección privada de un importante coleccionista parisino especializado en vehículos Grupo B. Desgraciadamente, una enfermedad terminal obligó a su propietario a desprenderse de toda su colección.
Antes de fallecer, el coleccionista encargó un exhaustivo informe técnico de la FGL y vendió el vehículo a un piloto y coleccionista británico, quien devolvió el coche a la vida tras varios años parado.
Tiempo después, la histórica unidad llegaría finalmente a España para integrarse en una destacada colección privada dedicada a vehículos de competición, especialmente centrada en los legendarios Renault 5 Turbo.
--Una superviviente excepcional--
Lo verdaderamente extraordinario de esta unidad no es únicamente su historial deportivo o su autenticidad documental. Lo más sorprendente es que todavía conserva numerosos componentes originales extremadamente difíciles de encontrar en cualquier Grupo B superviviente.
Entre ellos destacan la centralita Magneti Marelli original, el radiador y el intercooler Secam de fábrica, además del sistema electrónico y la inyección de agua originales desarrollados por Renault Sport.
Más de cuarenta años después de su nacimiento, este Renault Maxi 5 Turbo sigue representando la esencia más pura y salvaje del Grupo B