09/05/2026
Hace casi diez años de la primera vez que fotografié a Pelayo. Fue un trabajo divertidísimo que hice con y a partir de estas fotos, no dejamos de perder el contacto con él. Ha habido un goteo constante, siempre continuo, siempre leal. Todo un lujo. Es de las personas con más sensibilidad que conozco, con un gran interés y preocupación por la belleza, hasta en lo más sencillo.
Acompañarle ayer en su boda con Eduardo ha sido un regalo para mi.
Muchísima felicidad para los dos.