11/08/2026
Hasta siempre, Luisan
Fue un romano el que dijo “nada de lo humano me es ajeno”. Luis Antonio Suárez (Luisan para quienes compartimos al menos una parte de sus 26 años en Cronistar) tenía del romano la curiosidad infinita y el perfil, una nariz finamente latina bajo unos ojos que lo veían y lo habían visto todo.
No importaba de qué se hablará: él ya había estado, o había conocido, tratado, visitado, leído algo o a alguien relacionado con el tema. Lo que aportaba añadía una dimensión más a la conversación, sin una gota de pedantería, con la elegancia del hombre al que nada sorprende y en todo revive el asombro de las primeras veces.
Luisan estaba dotado de un talento descomunal. Como artista lo era todo y no iba de nada. Un tipo discreto cuya ironía, virando al sarcasmo, podía ser feroz. Siempre certero, sabía cómo estar y qué decir. Tenía la sonrisa más luminosa y oportuna que uno pueda desear en un compañero de viaje, de faena, de aventuras. A ella nos enganchamos ahora que has hecho mutis. Gracias por tanto, Luisan. Hasta siempre.