12/08/2025
“LUZ EN FARAFENNI”
Cuando la vista se apaga, la esperanza parece desvanecerse. Pero en febrero de 2025, en una pequeña ciudad de Gambia llamada Farafenni, ocurrió algo extraordinario: un grupo de voluntarios decidió llevar luz donde antes solo había sombras. Esta es la historia de una expedición que cruzó más de 3.500 kilómetros, atravesó fronteras, culturas e idiomas, pero que nunca perdió su propósito: devolver la visión, devolver la vida.
Jankey Jamme es solo uno de los cientos de rostros que se encontraron con la compasión de la Asociación Contra la Ceguera Internacional. Su mirada, antes cubierta por la niebla de una catarata, se volvió a llenar de claridad, color y futuro. Pero detrás de ese instante mágico hubo horas de quirófano, noches sin descanso, equipos que hicieron posible lo imposible con recursos mínimos y corazones gigantes.
En este vídeo hablan los protagonistas: los oftalmólogos, ópticos, enfermeros, cooperantes… personas que dejaron su rutina para abrazar otra realidad. Sus palabras no solo nos cuentan lo que hicieron, sino lo que sintieron al compartir el dolor y la esperanza de quienes nunca habían visto más allá de la oscuridad.
Este viaje fue mucho más que una labor médica. Fue un acto profundo de humanidad, de conexión con lo esencial, de entender que una mirada puede cambiarlo todo. Que ver, simplemente ver, es a veces el mayor regalo que se puede ofrecer.
Este es un homenaje a todos ellos. Y a Jankey, cuya sonrisa ahora ilumina Farafenni.
https://youtu.be/MVq-tWrX8WU?si=f1FdI4lebfAr6o8F
✨ Donar a ACCI: Un acto que transforma vidas y te transforma a ti ✨
Hay gestos humanos que, sin hacer ruido, generan un impacto inconmensurable. Donar a la Asociación Contra la Ceguera Internacional (ACCI) es uno de ellos. Y además, es un acto respaldado por la legislación española que reconoce y recompensa la generosidad.
Bajo la Ley 49/2002, actualizada en los últimos años, los donantes particulares pueden desgravar el 80% de los primeros 250 € donados en su declaración del IRPF. A partir de esa cantidad, la deducción asciende al 40% o incluso al 45%, si se mantiene la fidelidad durante tres años consecutivos con la misma entidad. Esto significa que no sólo estás cambiando vidas al donar—también estás siendo reconocido fiscalmente por contribuir a un mundo más justo.
Ahora bien, los números cuentan, pero no son el corazón de esta historia. En febrero de 2025, ACCI movilizó un equipo de especialistas médicos, ópticos, enfermeros y voluntarios hacia Farafenni, una localidad de Gambia donde la ceguera afecta desproporcionadamente a quienes menos recursos tienen. En apenas cinco días, se realizaron 85 intervenciones de cataratas, superando las previsiones, y se atendieron más de 600 consultas oftalmológicas. Gracias a los donativos, se pudieron adquirir instrumentos quirúrgicos de última generación, organizar complejos envíos internacionales de material sanitario, y dotar a un hospital con lo mínimo indispensable para operar con dignidad.
Pero lo que se dona va mucho más allá del dinero. Cada euro que entra en ACCI ayuda a devolverle la vista a una madre que quiere volver a ver a sus hijos, a un abuelo que ha vivido en penumbras, o a un joven que soñaba con estudiar. Tu aportación les devuelve no sólo la visión, sino la posibilidad de tener futuro.
Donar a ACCI es sembrar humanidad en el terreno más fértil: la necesidad. Y como nos recuerda esta memoria, lo más valioso no fueron los microscopios ni los medicamentos. Fue la conexión entre personas, la empatía traducida en acción, el abrazo invisible de alguien que desde Elda, Petrer o cualquier rincón de España decidió que su generosidad podía llegar a África.
Si has pensado en ayudar pero aún lo estás considerando, hazlo. No se trata sólo de desgravaciones o porcentajes fiscales. Se trata de formar parte de algo infinitamente mayor. ACCI no puede llegar sin ti.
🧡 Haz que tu dinero vea por otros. Haz que tu gesto hable por ti.
Cuando la vista se apaga, la esperanza parece desvanecerse. Pero en febrero de 2025, en una pequeña ciudad de Gambia llamada Farafenni, ocurrió algo extraord...