13/12/2025
Hace unos días peque y yo ordenamos las fotos del año en nuestro álbum, reorganizando recuerdos.
En casa de herrero...Mamá sale en muy pocas.
El año pasado, en nuestras vacaciones en el sur, contraté un fotógrafo (ya os enseñaré cositas!), porque aunque "nunca salgo bien" necesitaba aparecer.
Estoy en las noches malas, en las mañanas alegres. Estoy en la fiebre, en el golpe en el parque, estoy en la alegría de un logro y en el enfado de una frustración.
Estoy en las aventuras.
Estoy en el silencio de los lloros sin consuelo y también en el ruido de las risas que contagian.
Aunque siempre nos parece que no es suficiente todas estamos todo lo que podemos aunque nos perdamos cosas.
Ya sé que el mejor regalo ya lo tenemos.
Que cuando nos preguntan “¿qué quieres por Navidad?” muchas veces contestamos “nada”.
Que vamos tan metidas en la rutina y el cansancio que ni siquiera nos paramos a pensar qué nos apetecería de verdad.
Y también sé otra cosa:
que papá lo intenta.
Que quiere acertar, pero no siempre se lo ponemos fácil. Y aunque es el mejor haciendo volar niños, hay algo que ellos sí tienen… y nosotras no siempre:
Tiempo para mirarnos desde fuera.
En el carrete del móvil hay risas, juegos, abrazos…
pero casi nunca sales tú.
Ellos nos ven. Nos ven abrazar, cuidar, sostener, amar.
Aunque nosotras casi nunca salgamos en las fotos.
Este año, vamos a ponérselo fácil 💫
Quizá no quieres más cosas.
Quizá lo que quieres es verte.
Salir en las fotos con tu peque.
Tener una imagen de esa manita agarrándote fuerte,
de ese abrazo que calma,
de esos ojos que te miran como si fueras su mundo.
Fotos con el que ya no es tan niño antes de que vuele.
Fotos reales. Bonitas.
De familia.
Donde también estés tú.
Si esto te hace cosquillas por dentro, ya sabes…
Guárdalo, reenvíalo o escríbelo en la carta 🎄
Porque a veces el mejor regalo no se envuelve: se recuerda.